- Kazajistán podría enfrentar un déficit hídrico de hasta el 50% para 2040.
- La escasez de agua podría reducir el PIB del país en un 6% para 2050.
- El 44% del caudal de los ríos en Kazajistán proviene de países vecinos, lo que aumenta la vulnerabilidad del país.
- La infraestructura de riego en Kazajistán es obsoleta, con pérdidas de hasta el 60% en el sistema de entrega de agua.
- Se están implementando proyectos de modernización por un total de $1.15 mil millones para mejorar la gestión del agua.
Kazajistán se encuentra en medio de una crisis hídrica que amenaza su crecimiento económico, con proyecciones que indican un posible déficit de agua de hasta el 50% de sus necesidades para 2040. Este problema se agrava por la necesidad urgente de aumentar la capacidad de generación de energía, lo que representa un desafío significativo para el gobierno del presidente Kassym-Jomart Tokayev, que busca modernizar la economía del país. Según analistas, la escasez de agua se ha convertido en un desafío macroeconómico severo, comparable a la falta de acceso a capital o a la generación de energía estable.
El agua, un recurso esencial para la producción agrícola y la industria, se ha vuelto escaso en Kazajistán, donde el 44% del caudal de los ríos proviene de países vecinos, como China. Esto significa que cualquier cambio en la gestión del agua en esos países podría tener un impacto directo en la disponibilidad de este recurso en Kazajistán. Además, la infraestructura de riego del país es obsoleta, lo que contribuye a una baja eficiencia en la entrega de agua; se estima que solo el 30% de la red de riego utiliza tecnologías de conservación de agua.
La construcción de una planta nuclear cerca del lago Balkhash, uno de los proyectos emblemáticos del país, se ve amenazada por la disminución del nivel de agua del lago. Esto pone en riesgo no solo la sostenibilidad del proyecto energético, sino también la capacidad del país para cumplir con sus objetivos de modernización. La situación es crítica, ya que se estima que el déficit hídrico podría reducir el PIB de Kazajistán en un 6% para 2050, según la UNDP.
Para abordar esta crisis, el Ministerio de Recursos Hídricos y Riego de Kazajistán está colaborando con bancos de desarrollo internacionales y la ONU. Proyectos como el de $1.15 mil millones del Banco Islámico de Desarrollo buscan mejorar la capacidad de gestión del agua y modernizar la infraestructura de riego. Sin embargo, los desafíos son enormes, ya que se estima que las pérdidas en el sistema de riego pueden alcanzar hasta el 60%, lo que significa que solo una fracción del agua extraída llega a los campos agrícolas.
A medida que Kazajistán se prepara para albergar una Cumbre Ecológica Regional en abril de 2024, donde se discutirá la escasez de agua en Asia Central, es fundamental que los inversores y analistas sigan de cerca los desarrollos en este ámbito. La cooperación interregional y la implementación de soluciones efectivas serán clave para mitigar los efectos de esta crisis hídrica y asegurar un futuro sostenible para la economía kazaja.
Comentarios (0)
Inicia sesion para participar en la conversacion.