El pasado 17 de abril, las tasas del Tesouro IPCA+ en Brasil experimentaron una caída de hasta 10 puntos base, lo que ha llevado a muchos analistas a considerar que se está produciendo una distorsión en los intereses reales brasileños. Esta reducción en las tasas puede traducirse en rendimientos superiores al CDI, especialmente para aquellos inversores que opten por títulos con una duración de al menos seis años. Según un análisis de la Ghia Multi Family Office, un descenso de 50 puntos base en los intereses reales, por ejemplo, de 7,5% a 7,0%, permitiría que un título con vencimiento en 2032 ofrezca un rendimiento del 15,2% en un horizonte de 12 meses, superando así el CDI proyectado de 14,3%. Para un título con vencimiento en 2035, el rendimiento podría alcanzar el 16,4%, mientras que para el 2050, se estima que podría llegar hasta un asombroso 23,7%.

Sin embargo, no todos los vencimientos son igualmente atractivos. Los títulos de menor duración, como la NTN-B 2028, solo ofrecerían un rendimiento de 13,2% en el mismo escenario de reducción de tasas, lo que los coloca por debajo del CDI. Por otro lado, los títulos de muy largo plazo, como el de 2050, presentan un riesgo considerable; un aumento de 1 punto porcentual en las tasas podría resultar en una pérdida del 12,8% en el periodo. Tadeu Arantes, responsable de asignación de la Ghia, sugiere que para maximizar el potencial de rentabilidad sin asumir demasiados riesgos, lo ideal sería posicionarse en títulos con vencimientos entre 2030 y 2032.

El contexto actual del mercado también es relevante. A medida que los inversores se preocupan por la situación fiscal de Brasil, las elecciones y el entorno externo, la Ghia ha incrementado su exposición a los títulos públicos de inflación, alcanzando entre un 25% y un 30% de sus carteras en NTN-Bs. Arantes argumenta que la alta valoración de estos títulos no tiene justificación, dado que Brasil presenta uno de los mayores intereses reales ex-ante del mundo, alrededor del 9,5%, solo superado por Turquía. Este nivel de tasas se vuelve insostenible, especialmente considerando el crecimiento del PIB proyectado en solo 2% y un superávit primario de 0,5%.

La conclusión de la Ghia es clara: la corrección de esta distorsión en los intereses reales es inevitable y se espera que ocurra a través de una caída en las tasas. Los inversores que estén posicionados en NTN-Bs podrían beneficiarse significativamente de esta convergencia. Además, en caso de que la situación económica se deteriore, el Tesouro IPCA+ podría servir como un refugio contra la inflación. Arantes destaca que, aunque el rendimiento actual de la clase se sitúa en torno al 12%, por debajo del CDI, sigue siendo una opción viable con un potencial de upside considerable.

De cara al futuro, es crucial observar cómo se desarrollan los acontecimientos en Brasil, especialmente en relación con las decisiones fiscales y las elecciones que se avecinan. La evolución del riesgo país y la situación de la deuda pública también serán factores determinantes para los inversores en el mercado de bonos. La Ghia sugiere que, independientemente de las circunstancias, un ajuste en la política monetaria será necesario para garantizar la sostenibilidad de la deuda pública, lo que podría impactar directamente en las tasas de interés y en los rendimientos de los títulos públicos en el corto y mediano plazo.