Durante los primeros cuatro meses del año comercial, los productores argentinos han vendido 14,3 millones de toneladas de trigo, lo que representa el 78% de un saldo exportable estimado en 18,3 millones de toneladas. A pesar de estas cifras, aún retienen 4 millones de toneladas de trigo, que, a un precio FOB de 233 USD por tonelada, equivalen a un ingreso potencial de 932 millones de dólares por exportaciones. Este volumen de trigo pendiente de venta se suma a las 3 millones de toneladas que los productores aún tienen que vender a los molinos harineros, lo que indica que hay un margen considerable para que los productores realicen más transacciones en los próximos meses.

En el caso del maíz, la situación es similar. Los productores han vendido 21,3 millones de toneladas, mientras que las exportaciones han declarado ventas por 12,3 millones de toneladas. Con un saldo exportable estimado en 35 millones de toneladas, los productores mantienen en su poder 13,7 millones de toneladas, lo que representa un ingreso potencial de 2.900 millones de dólares a un precio FOB de 211 USD por tonelada. Este volumen de maíz no vendido es significativo y podría influir en el mercado de divisas si se concreta su exportación.

En cuanto a la soja, los productores han vendido 1,3 millones de toneladas a la exportación, mientras que la industria aceitera ha declarado compras de 10 millones de toneladas. Sin embargo, los datos indican que los productores aún tienen 25 millones de toneladas de soja sin vender, lo que incluye 6,7 millones de toneladas pendientes de fijación de precio. Este volumen representa un ingreso teórico de 13.600 millones de dólares, lo que podría tener un impacto considerable en la economía argentina a medida que se avance en la cosecha durante los meses de abril, mayo y junio.

El girasol también presenta cifras relevantes. Los exportadores han comprado 573 mil toneladas, mientras que la industria aceitera ha declarado compras por casi 3 millones de toneladas. Los productores aún disponen de 2 millones de toneladas de girasol para vender, lo que podría traducirse en un ingreso de divisas de 1.130 millones de dólares por exportaciones de aceites y 325 millones de dólares por exportaciones de pellets. Esto resalta la importancia de estos cultivos en la balanza comercial del país.

En resumen, el volumen total de granos sin vender en manos de los productores argentinos alcanza un estimado de 48 millones de toneladas, lo que equivale a un ingreso teórico de 19.000 millones de dólares. Este potencial se irá materializando a medida que avancen las exportaciones y el ciclo productivo de los cultivos. Los próximos meses serán cruciales para observar cómo se desarrollan las ventas y cómo esto afecta la economía local, especialmente en un contexto donde el ingreso de divisas es vital para la estabilidad económica del país.