La 114ª Conferencia Internacional del Trabajo de la OIT, que se llevará a cabo en junio de 2026, ha designado a Gerardo Martínez, secretario de Relaciones Internacionales de la CGT, como vicepresidente del congreso. Esta elección es significativa, ya que reúne a representantes de 187 países para discutir estándares laborales y justicia social. La CGT, a pesar de su cuestionamiento en el ámbito local, goza de reconocimiento internacional, lo que podría influir en la percepción de la reforma laboral en Argentina.

La reciente Ley de Modernización Laboral, que fue aprobada por el Congreso y refrendada por el Poder Ejecutivo, enfrenta una serie de amparos judiciales presentados por la CGT y otros gremios. Esta situación ha generado un ambiente de incertidumbre en el ámbito laboral argentino, especialmente con la OIT a la vista. La Casa Rosada, aunque el presidente Javier Milei desestima la importancia de estas reuniones, está preparando una delegación que encabezará el secretario de Trabajo, Julio Cordero, para defender la reforma laboral en el foro internacional.

El congreso de la OIT se centrará en tres ejes principales: el trabajo en plataformas digitales, la igualdad de género en el empleo y el fortalecimiento del diálogo social. Estos temas son cruciales, especialmente en un contexto donde la economía argentina enfrenta desafíos significativos. La discusión sobre el trabajo en plataformas digitales es particularmente relevante, dado que un fallo reciente de la Corte Suprema bonaerense confirmó la relación laboral entre trabajadores y empresas de este sector, lo que podría tener implicaciones en la regulación futura de este tipo de empleo.

La CGT está organizando su representación en el congreso, con la posibilidad de que algunos de sus líderes más influyentes asistan. Se espera que el triunvirato de la CGT esté presente, aunque la participación de algunos miembros aún no está confirmada. La presencia de la CGT en este evento podría ser una oportunidad para plantear preocupaciones sobre la reforma laboral y su impacto en los derechos de los trabajadores en Argentina. Sin embargo, existe la percepción de que cualquier declaración de la OIT que critique al gobierno actual será ignorada por la administración de Milei.

A medida que se acerca la fecha del congreso, es esencial observar cómo se desarrollan las negociaciones y el diálogo entre las partes involucradas. La OIT, bajo la presidencia de Gilbert Houngbo, ha enfatizado la importancia de la justicia social y la protección de los derechos laborales, temas que podrían entrar en conflicto con la agenda del gobierno argentino. La respuesta del gobierno y su capacidad para defender la reforma laboral en este foro internacional será un aspecto clave a monitorear en las próximas semanas, especialmente con la fecha del congreso fijada entre el 1 y el 12 de junio de 2026.