El sector químico y petroquímico argentino experimentó en febrero de 2026 un comportamiento mixto, evidenciado por un notable aumento en las exportaciones y una caída significativa en las ventas locales. Según el informe de la Cámara de la Industria Química y Petroquímica (CIQyP®), la producción del sector disminuyó un 5% en comparación con enero, mientras que la caída interanual fue del 10%. Este descenso se atribuye a paradas programadas de plantas y a una demanda interna aún débil, lo que plantea interrogantes sobre la recuperación del mercado local.

Las ventas locales sufrieron un golpe severo, cayendo un 20% respecto al mes anterior y un 17% en comparación con febrero de 2025. Este desempeño negativo se ve agravado por la estacionalidad del negocio y la reducción en la cantidad de días hábiles durante el mes. A pesar de esta situación, el acumulado anual de ventas locales se encuentra en terreno negativo, con una contracción del 5%. Esto sugiere que la demanda interna sigue siendo un desafío para el sector, lo que podría limitar el crecimiento a corto plazo.

En contraste, el sector exportador mostró un desempeño notable, con un crecimiento interanual del 29% y un incremento del 25% en el acumulado del año. Aunque las exportaciones cayeron ligeramente un 1% en términos mensuales, el aumento interanual resalta la capacidad del sector para adaptarse a las condiciones del mercado externo. Las pequeñas y medianas industrias químicas (PyMIQ) también destacaron, con un crecimiento interanual en exportaciones del 49%, lo que refuerza su papel en la economía del sector.

El déficit de la balanza comercial del sector se redujo en un 53% interanual, gracias a una caída del 10,85% en las importaciones en dólares. Esto indica una mejora en la competitividad del sector, aunque la capacidad instalada se mantiene en niveles moderados, con un 61% para productos básicos e intermedios y un 88% para productos petroquímicos. La combinación de una demanda interna débil y un entorno internacional incierto plantea desafíos para el futuro del sector, especialmente en un contexto donde se esperan impactos derivados del cierre del estrecho de Ormuz.

De cara al futuro, se anticipa que los efectos del cierre del estrecho de Ormuz comenzarán a manifestarse a partir de marzo, lo que podría traducirse en aumentos de precios y posibles interrupciones en las cadenas de suministro. Los inversores deben estar atentos a cómo estos factores afectarán tanto la producción como las exportaciones del sector químico y petroquímico. La recuperación de la demanda interna será crucial para mantener la actividad del sector, y la evolución de los precios internacionales de los insumos también jugará un papel importante en la dinámica del mercado.