La marca de calzado Viamo, perteneciente a Lannot S.A., ha solicitado un concurso preventivo de acreedores tras enfrentar una crisis financiera severa. La compañía, que llegó a operar más de 25 locales, ha visto una caída de ventas de hasta el 50% durante 2025, lo que ha llevado a un ajuste drástico en su estructura operativa, incluyendo despidos y cierre de sucursales. Este concurso se formaliza después de que la empresa no pudiera cumplir con sus obligaciones financieras, acumulando 64 cheques rechazados por un total de más de $85 millones, lo que refleja una profunda iliquidez.

La situación de Viamo no es un caso aislado, sino que se inscribe en un contexto más amplio de crisis en el sector del calzado en Argentina. La caída del consumo ha sido intensa y sostenida, afectando a muchas empresas del rubro. Según la propia compañía, el deterioro comenzó a notarse en sus operaciones diarias, con un aumento en los conflictos laborales y un exceso de stock que no logra ser vendido. A lo largo de 2025, Viamo despidió a más de 40 empleados, principalmente en su planta de Capital Federal, donde la plantilla se redujo a menos de la mitad.

El modelo de negocio de Viamo, que anteriormente se basaba en la producción local, ha cambiado drásticamente. La empresa ha comenzado a importar calzado desde países como China, Brasil y España, buscando reducir costos. Sin embargo, esta estrategia no ha dado los resultados esperados, ya que la caída del consumo ha anulado cualquier mejora en los costos. La compañía ahora enfrenta un nivel de stock inédito, con depósitos saturados de mercadería que el mercado no puede absorber. Esto ha llevado a un deterioro del capital de trabajo y a la decisión de recurrir al concurso como única salida para evitar la quiebra.

Las implicancias para el sector son significativas. La crisis de Viamo refleja una tendencia más amplia en la industria del calzado, donde muchas empresas están luchando por mantenerse a flote en un entorno de caída del poder adquisitivo y aumento de importaciones. La reestructuración de deudas y la búsqueda de nuevas estrategias comerciales serán cruciales para la supervivencia de la empresa. Además, el impacto de esta situación podría extenderse a los proveedores y a los empleados, quienes ya han comenzado a presentar reclamos judiciales por incumplimientos en el pago de indemnizaciones.

De cara al futuro, será importante observar cómo Viamo maneja su proceso de concurso y si logra reestructurar su pasivo de manera efectiva. La situación del mercado del calzado en Argentina sigue siendo crítica, y la recuperación del consumo será un factor clave para la viabilidad de la empresa. Los próximos meses serán cruciales para determinar si Viamo puede adaptarse a las nuevas condiciones del mercado y recuperar su competitividad, o si, por el contrario, se verá obligada a cerrar sus puertas definitivamente.