El sector de carne bovina en Brasil está experimentando un notable aumento en la demanda externa, con exportaciones que alcanzaron aproximadamente 3,1 millones de toneladas en 2025. Este crecimiento se ha visto impulsado por una 'super demanda', especialmente desde China, que ha acelerado sus compras para aprovechar al máximo las cuotas de importación. Según Fernando Iglesias, analista de pecuaria de Safras & Mercados, este fenómeno ha llevado a un aumento significativo en las negociaciones y en los precios de la carne bovina en el país.

Los datos más recientes indican que en la segunda semana de abril, los embarques de carne bovina brasileña crecieron un 30,7% en comparación con el mes anterior y un 15% en relación al mismo periodo de 2025, alcanzando un promedio de 13,9 mil toneladas por día. Este aumento en las exportaciones ha generado una valorización de los precios, que han subido un 4,5% en el mes y un 20,8% en el último año. Las ventas externas de carne bovina generaron ingresos de 84,5 millones de dólares en este periodo, lo que representa un incremento del 36,6% respecto a marzo y del 39% en comparación anual.

Sin embargo, a pesar de este panorama positivo, el sector enfrenta crecientes presiones de costos que podrían afectar las márgenes de los frigoríficos. La valorización del real frente al dólar, que ha aumentado aproximadamente un 11,7% en los últimos 12 meses, podría reducir la competitividad de las exportaciones brasileñas. Esto se suma a las tarifas adicionales impuestas por China sobre las importaciones que superen las cuotas establecidas, lo que ha generado incertidumbre en el mercado. La cuota total para 2026 se ha fijado en 2,7 millones de toneladas, de las cuales Brasil tiene asignada la mayor parte, equivalente a 1,1 millones de toneladas.

A medida que se aproxima el final de las cuotas chinas, muchos frigoríficos han comenzado a operar con mayor cautela, anunciando incluso vacaciones colectivas en algunas de sus unidades. Esta situación podría llevar a un comportamiento más volátil en el mercado del boi gordo, con picos en los precios cuando China esté activa en las compras y caídas en los periodos de inactividad. Aunque los precios de venta han aumentado, los costos de producción también están en ascenso, lo que está comprimiendo las márgenes de los frigoríficos. En este sentido, los spreads, que son la diferencia entre el precio de venta y el costo, han mostrado una tendencia a la baja en el corto plazo.

Para los próximos meses, se espera que el mercado enfrente mayores presiones sobre los precios, especialmente entre mayo y octubre, cuando se prevé una mayor disponibilidad de producto. La incertidumbre en torno a la política comercial de China y la imposición de nuevas cuotas son factores que los analistas seguirán de cerca, ya que podrían influir en el comportamiento del mercado y en la rentabilidad de los frigoríficos brasileños. En este contexto, es crucial para los operadores y productores monitorear la evolución de los precios del ganado y las decisiones comerciales de China, que son determinantes para el futuro del sector.