- El tiempo promedio de entrega de MBRF al Oriente Medio ha aumentado de 40 a más de 60 días.
- Los costos de flete han aumentado debido a la 'tasa de guerra' en la región.
- MBRF ha incrementado su número de centros de distribución de siete a doce para mejorar la logística.
- JBS ha tenido que cambiar de puertos y utilizar transporte terrestre, enfrentando costos adicionales.
- Las transportadoras han comenzado a cobrar sobretasas de hasta $4,000 por contenedor debido a la situación en Hormuz.
La empresa MBRF, propietaria de marcas reconocidas como Sadia y Perdigão, ha experimentado un aumento significativo en los tiempos de entrega de sus productos al Oriente Medio. Según Leonardo Dallorto, vicepresidente de mercado internacional y cadena de suministros de la compañía, el tiempo promedio de entrega ha pasado de 40 a más de 60 días, lo que representa un incremento de al menos el 50%. Este cambio se debe a las restricciones impuestas en el estrecho de Hormuz, una ruta clave para el transporte marítimo en la región.
El conflicto en el Oriente Medio, que involucra a Estados Unidos, Irán e Israel, ha generado un aumento en los costos logísticos. Dallorto mencionó que los costos de flete han aumentado debido a lo que los socios logísticos llaman 'tasa de guerra', reflejando la inestabilidad de la región. Además, los costos de transporte terrestre y de almacenamiento también han aumentado, lo que ha llevado a la compañía a buscar rutas alternativas y mejorar su logística terrestre, aumentando el número de centros de distribución de siete a doce en la región.
La MBRF exporta aproximadamente 70,000 toneladas de productos al mes hacia el Oriente Medio, siendo la carne de pollo uno de sus principales productos. Mercados como los Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait e Irak han sido severamente afectados por las restricciones logísticas. A pesar de la complejidad y el aumento de costos, la empresa ha logrado mantener el flujo de abastecimiento, aunque esto implicará un aumento en los precios para los consumidores en la región.
Por otro lado, la JBS, otro gigante del agronegocio, también ha tenido que ajustar su logística debido a las restricciones en Hormuz. Gilberto Tomazoni, CEO de JBS, indicó que la compañía ha enfrentado costos adicionales por la necesidad de cambiar de puertos y utilizar transporte terrestre para entregar productos. A pesar de estos desafíos, JBS ha absorbido hasta ahora los aumentos de costos sin impactar significativamente sus resultados.
El cierre del estrecho de Hormuz también ha afectado el transporte de contenedores, lo que ha llevado a un aumento en las tarifas de transporte terrestre. Las transportadoras han comenzado a cobrar sobretasas que pueden alcanzar hasta $4,000 por contenedor, lo que presiona aún más los costos de envío hacia el Oriente Medio. La empresa Maersk ha señalado que, aunque el cese del fuego entre Estados Unidos e Irán es un paso positivo, la volatilidad en la región persiste, lo que podría seguir afectando el comercio internacional.
A medida que la situación en el Oriente Medio evoluciona, es crucial que los inversores y operadores en el mercado argentino consideren el impacto de estos cambios en la cadena de suministro. La dependencia de Argentina de las exportaciones agrícolas, especialmente de productos como la carne, significa que cualquier aumento en los costos logísticos podría repercutir en los precios internos y en la competitividad de los productos argentinos en el mercado internacional.
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