La bancada del gobierno en la Cámara de Diputados de Brasil ha presentado dos proyectos de ley que buscan establecer al Estado como socio de las empresas en el sector de minerales críticos. Esta iniciativa, presentada el pasado viernes 10 de abril, ha generado un fuerte rechazo por parte de las mineradoras, que consideran que estas medidas podrían desincentivar la inversión en el país. La propuesta más relevante establece un sistema de participación similar al del pre-sal, donde las empresas privadas que extraigan minerales críticos tendrían que compartir entre un 10% y un 80% de su producción con el gobierno brasileño.

Además, el proyecto contempla la creación de una nueva entidad estatal llamada TerraBras, que se encargará de gestionar y operar las unidades de procesamiento de minerales críticos en Brasil. Esta entidad también tendría el monopolio sobre la extracción y comercialización de ciertos minerales, lo que podría generar tensiones con el sector privado. Las empresas que colaboren con TerraBras deberán compartir tecnología, un aspecto que ha sido considerado sensible por las compañías mineras, que temen perder competitividad en el mercado global.

La propuesta incluye restricciones significativas, como la prohibición de exportar minerales críticos para la industria bélica, un sector que actualmente muestra un gran interés en estos recursos. Minerales como el niobio, níquel, cobre y tierras raras son fundamentales para la fabricación de equipos militares, lo que añade una capa de complejidad a la regulación del sector. La justificación de los legisladores es que esta medida busca fortalecer la seguridad nacional y garantizar la autonomía del país frente a crisis internacionales.

El segundo proyecto, impulsado por el diputado Rodrigo Rollemberg, propone la creación de una estatal de minerales críticos que podría listar acciones en la bolsa, similar a lo que ocurre con Petrobras. Sin embargo, la propuesta no detalla cómo se financiaría esta nueva entidad, lo que ha suscitado dudas sobre su viabilidad. Rollemberg ha argumentado que Brasil debe tratar sus recursos minerales estratégicos con la misma seriedad que lo ha hecho en el pasado con otras empresas estatales, como Embraer y la antigua Petrobras.

Las críticas han sido contundentes. La Asociación Brasileña de Pequeñas y Medianas Mineradoras (ABPM) ha expresado su preocupación de que el sistema de participación propuesto aleje a los inversores. Además, el Instituto Brasileño de Minería (Ibram) ha recordado que iniciativas similares en el pasado no lograron los resultados esperados y que el país ya ha enfrentado fracasos con estatales en el sector minero. Este contexto de incertidumbre podría afectar la percepción de Brasil como un destino atractivo para la inversión en minería, especialmente en un momento en que la demanda global por minerales críticos está en aumento.

A medida que estos proyectos de ley avanzan en la Cámara y el Senado, es crucial monitorear cómo se desarrollarán las discusiones y si se realizarán modificaciones que puedan suavizar las preocupaciones del sector privado. La próxima fecha clave será el 21 de abril, cuando se espera que se presente el informe sobre el marco legal de los minerales críticos, que ha estado en discusión desde el año pasado. Las decisiones que se tomen en este ámbito tendrán un impacto significativo en la estrategia de inversión en el sector minero brasileño y, por ende, en la economía regional, incluida Argentina, que también depende de la dinámica de los precios de los minerales en el mercado internacional.