- Fantome Group ha solicitado un concurso preventivo tras la caída de sus ventas y la acumulación de deudas.
- La firma, que llegó a tener más de 120 empleados, actualmente cuenta con solo 20 trabajadores.
- Desde 2020, la industria textil argentina ha experimentado un quiebre estructural, afectando a múltiples empresas.
- La empresa enfrenta embargos judiciales que paralizan sus cuentas, sumando más de $130 millones en deudas.
- Fantome Group tiene hasta el 20 de abril de 2027 para presentar una propuesta de acuerdo a sus acreedores.
Fantome Group, una firma textil que llegó a emplear a más de 120 personas en su mejor momento, ha solicitado la apertura de un concurso preventivo ante el Juzgado Comercial N° 4. Esta decisión se produce en un contexto de caída de ventas, deudas acumuladas y la imposibilidad de competir con productos importados. La empresa, que fabricaba para marcas reconocidas como Kevingston y Billabong, enfrenta un proceso judicial calificado como de "alta complejidad" debido a su elevado pasivo y la cantidad de acreedores involucrados.
La situación de Fantome Group no es un caso aislado, sino parte de un fenómeno más amplio que afecta a la industria textil argentina. Desde 2020, el sector ha sufrido un "quiebre estructural" que ha llevado a varias empresas a la quiebra. La apertura indiscriminada de importaciones y la competencia desleal han sido factores determinantes en la caída de las ventas. En el caso de Fantome, la pérdida de su principal cliente, Kevingston, fue un golpe devastador que la llevó a buscar alternativas que no lograron compensar la caída de ingresos.
En términos financieros, la situación se volvió crítica en julio de 2025, cuando embargos judiciales por un total de más de $130 millones paralizaron las cuentas de la empresa. Este bloqueo, sumado a tasas de interés que superan el 100% en algunos bancos, ha hecho que la cadena de pagos se detenga por completo. Actualmente, Fantome enfrenta más de 20 juicios laborales, lo que agrava aún más su situación financiera. Desde 2025, la firma ha acumulado 33 cheques rechazados, lo que refleja una falta de liquidez alarmante en su operación.
El concurso preventivo es visto por la empresa como una oportunidad para reestructurarse y mantener los pocos puestos de trabajo que aún conserva. La estrategia incluye potenciar su unidad de bordado y estampado, que se ha convertido en su principal fuente de ingresos, así como la apertura de un local de venta minorista en Belgrano. Sin embargo, el futuro de la empresa dependerá de su capacidad para presentar una propuesta de acuerdo a sus acreedores antes del 20 de abril de 2027, lo que añade presión a su situación actual.
Para los inversores y actores del mercado, la caída de Fantome Group representa un indicador de la fragilidad del sector textil en Argentina. La situación de la empresa puede influir en la percepción del riesgo en la industria y en la disposición de los bancos a financiar a otras firmas del sector. Además, la reestructuración de Fantome podría sentar un precedente para otras empresas que enfrentan desafíos similares. Con la fecha límite para la verificación de créditos fijada para el 17 de junio, será crucial observar cómo se desarrollan los acontecimientos en los próximos meses y qué medidas se implementan para estabilizar el sector textil.
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