La reciente detección de la enfermedad scrapie en ovinos en Argentina ha generado una fuerte alarma en el sector productivo. Esta patología, que es neurodegenerativa y mortal, fue identificada en establecimientos de Santa Fe y Entre Ríos, afectando a ovejas de raza Dorper importadas de Paraguay en 2021 y 2022. La situación es crítica, ya que la aparición de esta enfermedad pone en riesgo el estatus sanitario del país, que hasta ahora era considerado libre de scrapie, lo que podría tener serias repercusiones en las exportaciones de carne y lácteos.

Los productores están enfrentando una incertidumbre considerable. Matías Marquez, vicepresidente de la Asociación Criadores Hampshire Down, expresó su preocupación por la falta de información clara sobre las medidas a tomar para evitar la propagación de la enfermedad. A tres meses de la Expo Rural de Palermo, el evento más importante del sector, los criadores se ven obligados a replantear sus expectativas y preparativos debido a la situación sanitaria. La falta de claridad sobre el movimiento interno de los animales y la posibilidad de participar en exposiciones ha generado un clima de tensión entre los productores.

El impacto en las exportaciones es un tema candente. Aunque el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) ha informado que no podrá certificar nuevos cargamentos como país libre de scrapie, en este momento el efecto en los mercados no es significativo. Los principales compradores de carne y lácteos argentinos se encuentran en Medio Oriente, donde los embarques se han detenido. Sin embargo, los productores son conscientes de que esta situación puede cambiar rápidamente, y están buscando información sobre cómo manejar la crisis.

La preocupación también se extiende a otras regiones productoras, como la Patagonia, donde los productores están alertas ante la posible propagación de la enfermedad. Osvaldo Luján, presidente de la Federación de Sociedades Rurales de Chubut, subrayó la importancia de mantener el estatus sanitario del país, ya que esto es fundamental para acceder a mercados externos. La pérdida de este estatus podría significar un golpe duro para el sector, que depende en gran medida de las exportaciones para su sostenibilidad económica.

A futuro, será crucial observar las acciones que tome el Senasa y cómo se desarrollan las medidas para controlar la enfermedad. La comunidad productiva está demandando respuestas rápidas y efectivas para evitar que la situación se agrave. La Expo Rural de Palermo, programada para dentro de tres meses, será un momento clave para evaluar el estado del sector y la respuesta institucional a esta crisis sanitaria. Los productores están en una carrera contra el tiempo para entender y combatir esta enfermedad, que ha puesto en jaque su actividad económica y su futuro en el mercado internacional.