En una reacción esperada por los analistas, los precios del petróleo en el mercado internacional han experimentado un aumento significativo, superando el 10% en la noche del 1 de marzo de 2026. Tanto el petróleo estadounidense (WTI) como el europeo (Brent) mostraron un comportamiento alcista en las negociaciones del pre-mercado, con el WTI alcanzando los 72 dólares por barril y el Brent, referencia para la Petrobras, subiendo a 78,79 dólares.

El conflicto en el Oriente Medio, que involucra a Irán, Estados Unidos e Israel, plantea un riesgo considerable de interrupciones en el tráfico de buques por el estrecho de Ormuz. Este estrecho es crucial, ya que representa aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo, lo que podría tener repercusiones en la oferta global y, por ende, en los precios.

La OPEP+ ha anunciado un incremento en la producción de petróleo de 206 mil barriles por día a partir de abril, buscando mitigar el impacto de posibles interrupciones. Sin embargo, los analistas advierten que un conflicto prolongado podría generar un riesgo sistémico en el mercado energético, aumentando la volatilidad en los precios del petróleo, las divisas y las tasas de interés.

Dan Kawa, de We Capital, señala que la situación podría llevar a un efecto inflacionario a través de los costos de energía y transporte, lo que podría influir en las decisiones de los bancos centrales. Es común que el mercado inicialmente reaccione de manera extrema, ajustando los precios a medida que se obtiene mayor claridad sobre la situación en la región.