Los precios internacionales del petróleo han experimentado un notable aumento al inicio de esta semana, con el barril de petróleo Brent alcanzando un precio de US$99,36, lo que representa un incremento del 4,37% respecto al viernes anterior. Durante la jornada del lunes, el precio llegó a cotizar hasta US$103,87. Por su parte, el barril West Texas Intermediate (WTI) también mostró un incremento, subiendo un 2,6% hasta los US$99,08. Este aumento se produce en un contexto de tensiones geopolíticas, específicamente tras la decisión de Estados Unidos de implementar un bloqueo en el Estrecho de Ormuz, un paso crucial por donde transita aproximadamente el 20% de la producción mundial de crudo.

La decisión de EE.UU. de bloquear militarmente el paso de Ormuz se produce tras el fracaso en las negociaciones de paz entre el país norteamericano e Irán. Según declaraciones de Donald Trump, “Nadie que pague un peaje ilegal tendrá paso seguro en alta mar”, lo que subraya la postura firme de EE.UU. en esta situación. El Comando Central de EE.UU. ha advertido que los buques que intenten ingresar o salir de la zona bloqueada sin la debida autorización podrán ser interceptados, lo que añade un riesgo operativo significativo para el tránsito de crudo en esta región.

Arturo Vásquez, director de Investigación de Gerens, señala que el precio del barril no ha alcanzado niveles más altos gracias a la reactivación de los ductos petroleros en Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, que permiten el tránsito de aproximadamente 9,5 millones de barriles diarios. Además, se están llevando a cabo acciones para desminar el Estrecho de Ormuz, lo que podría facilitar el tránsito en el futuro. Sin embargo, la situación sigue siendo incierta, y el futuro de los precios del petróleo dependerá de la evolución de las tensiones en la región y de las negociaciones entre EE.UU. e Irán.

En cuanto a las implicancias para los mercados, los precios del crudo podrían fluctuar entre los US$90 y US$100 en el corto plazo, aunque no se espera que alcancen los US$150 debido a la operación de los ductos en Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos. Si se logra un cese al fuego y se desminan las aguas, los precios de los combustibles en Perú podrían normalizarse en un rango de seis a ocho meses, según estimaciones de Vásquez. Este fenómeno es común en los mercados de commodities, donde los precios tienden a subir rápidamente ante choques internacionales, pero se ajustan lentamente a medida que se normaliza la situación.

Los indicadores de la Bolsa de Nueva York también reflejan esta incertidumbre, comenzando la jornada del lunes en rojo pero cerrando al alza, con el Dow Jones creciendo un 0,63% y el S&P 500 aumentando un 1,02%. Esto se puede atribuir a la expectativa de una posible nueva negociación entre EE.UU. e Irán, así como al inicio de la temporada de reportes de resultados del primer trimestre por parte de las empresas. Este contexto podría influir en la dirección de los mercados en los próximos días, especialmente en el sector financiero, que es el primero en reportar sus resultados.