La fabricante de carrocerías de autobuses Marcopolo (POMO4) está enfocada en expandir sus ventas en América Latina como respuesta a la desaceleración del mercado brasileño. Según su presidente ejecutivo, André Armaganijan, la compañía ha identificado a Argentina como uno de sus principales mercados de exportación en 2025, y está explorando oportunidades en Perú, Bolivia y Paraguay. En 2025, las ventas internacionales representaron el 45,4% de los ingresos totales de la empresa, un aumento significativo respecto al 36,3% en 2024.

El crecimiento en las exportaciones desde Brasil fue notable, con un incremento del 31% en 2025, alcanzando R$1,1 mil millones. Además, las unidades producidas en el extranjero también mostraron un avance del 32%, totalizando casi R$3 mil millones. Este enfoque en la diversificación geográfica permite a Marcopolo mitigar el impacto de la caída en el mercado local, donde la alta tasa de interés ha ralentizado la renovación de flotas. Armaganijan subrayó que la empresa busca compensar las caídas en un mercado con el crecimiento en otro, lo que proporciona una mayor flexibilidad operativa.

El modelo de negocio internacional de Marcopolo se basa en tres formatos de venta: vehículos completos, parcialmente montados y completamente desmontados. Esta estrategia permite a la empresa ingresar a nuevos mercados con un menor riesgo financiero. En Argentina, el 70% de los autobuses vendidos son completos, mientras que el 30% son parcialmente montados. Aunque los costos de envío y la falta de incentivos locales pueden afectar la competitividad de los autobuses completos, la opción de menor inversión permite a la empresa equilibrar su operación.

En el contexto europeo, Marcopolo también está en proceso de homologación de productos y ha establecido una alianza con Volvo. El plan inicial incluye la exportación de autobuses completos a países como Portugal, España, Italia y Francia, con la intención de adaptar la producción a las necesidades locales en una segunda fase. Esta estrategia de globalización busca optimizar la producción en sus 11 fábricas en siete países, permitiendo a la empresa exportar desde diferentes ubicaciones según la demanda del mercado.

A pesar de la caída del 10% en los ingresos netos en Brasil en 2025, que se situaron en R$4,95 mil millones, la empresa sigue confiando en que los programas gubernamentales, como el programa Caminho da Escola y el nuevo edital del Ministerio de Salud para microbuses, pueden impulsar las ventas locales. La compañía ha tenido éxito en ganar aproximadamente el 50% de los contratos públicos, lo que podría ayudar a estabilizar su desempeño en el mercado brasileño. A medida que avanza 2026, será crucial observar cómo se desarrollan estos programas y si la empresa puede mantener su crecimiento en el extranjero mientras enfrenta desafíos en su mercado local.