El Agibank presentó su primer balance como empresa listada en Wall Street, correspondiente al cuarto trimestre de 2025, y los resultados no sorprendieron al mercado. Aunque se reportó un crecimiento en el lucro y en la base de clientes, los inversores mostraron cautela debido a problemas en el principal motor del negocio, lo que afectó la rentabilidad. Como resultado, las acciones de Agibank cayeron un 6,21% en la bolsa de Nueva York, cotizando a US$ 8,61.

En el cuarto trimestre, Agibank registró un lucro neto de R$ 214,9 millones, un aumento del 9,2% en comparación con el año anterior. Sin embargo, la rentabilidad, medida por el retorno sobre el patrimonio (ROE), disminuyó significativamente, cayendo al 35,8% desde el 44,4% del año anterior. Este desempeño se vio afectado por una suspensión temporal en las originações de créditos consignados del INSS, que son fundamentales para el crecimiento del banco.

A pesar de la caída en las acciones, los analistas mantienen una perspectiva positiva a largo plazo sobre Agibank, destacando su posición en el mercado de crédito para jubilados y pensionistas, un segmento que abarca a más de 42 millones de brasileños. La base de clientes del banco creció un 73% en el último año, alcanzando 6,7 millones de usuarios, lo que sugiere un potencial de crecimiento significativo.

Los analistas de BTG Pactual y Citi han reiterado su recomendación de compra para las acciones de Agibank, argumentando que la reciente caída ha creado una ventana de oportunidad. A pesar de las dificultades a corto plazo, se espera que la normalización en las originações de crédito impulse el crecimiento en 2026, lo que podría beneficiar a los inversores que busquen oportunidades en el sector financiero brasileño.