El analista senior de divisas de MUFG, Lloyd Chan, advierte que un aumento en las tensiones entre Estados Unidos e Irán podría desencadenar un shock en los precios del petróleo. Esto no solo reavivaría la inflación global, sino que también afectaría negativamente a los importadores netos de petróleo en Asia, que ya enfrentan desafíos económicos.

Chan señala que, durante el conflicto entre Rusia y Ucrania, las monedas de países como Corea del Sur, India, Filipinas y Tailandia mostraron un desempeño inferior debido a su alta dependencia de los costos de importación de energía. En contraste, el ringgit malayo y el yuan chino se beneficiaron de los precios en alza del petróleo, lo que indica que la respuesta de las divisas asiáticas podría ser desigual ante un nuevo shock petrolero.

La historia sugiere que un aumento significativo en los precios del petróleo podría llevar a una debilidad generalizada en las monedas de la región. Sin embargo, si se producen recortes adicionales en las tasas de interés en Estados Unidos, esto podría ayudar a mitigar el impacto negativo en las divisas asiáticas, siempre que no se materialicen los riesgos asociados al petróleo.

En este contexto, los inversores deben estar atentos a la evolución de las negociaciones entre EE.UU. e Irán, ya que cualquier deterioro en la diplomacia podría tener repercusiones significativas en los mercados globales y en la economía de Asia, afectando así las decisiones de inversión en la región.