El economista jefe del Reino Unido en Deutsche Bank, Sanjay Raja, describe la reciente declaración fiscal de primavera como mayormente intrascendente, con solo algunas medidas nuevas y un aumento de aproximadamente 6 mil millones de libras en el endeudamiento para 2030/31. Aunque se observa una perspectiva de endeudamiento ligeramente mejor y un mayor margen fiscal, las demandas de apoyo energético y los gastos en defensa podrían poner a prueba los planes de gasto ajustados para el presupuesto de otoño.

Raja señala que, tras la entrega de 75 medidas políticas en otoño, la canciller Reeves se adhirió a su compromiso de evitar nuevas medidas políticas importantes. Las decisiones de gasto tomadas en la declaración de primavera se proyectan para sumar 6 mil millones de libras en endeudamiento para el año fiscal 2030/31, lo que indica un enfoque cauteloso en un entorno económico incierto.

A pesar de un leve aumento en el margen fiscal, se anticipa que la presión para gastar parte de este espacio fiscal aumentará a medida que se acerque el presupuesto de otoño. Las proyecciones actuales sugieren que la inflación más alta y un gasto más débil dominarán las proyecciones a corto plazo, lo que podría reducir el margen fiscal disponible en 5 mil millones de libras.

Con el contexto geopolítico en deterioro y la creciente demanda de apoyo energético, los inversores deben estar atentos a cómo estas dinámicas podrían influir en la política fiscal del Reino Unido y, por ende, en los mercados globales. La situación actual podría generar volatilidad en las divisas y otros activos, lo que es relevante para los operadores en la región, especialmente en un entorno donde el dólar estadounidense se fortalece frente a otras monedas.