El mercado cambiario argentino ha experimentado un giro notable, ya que el Banco Central (BCRA) realizó una compra de u$s70 millones mientras el tipo de cambio se encontraba en alza. Este movimiento es poco común, dado que históricamente, el BCRA interviene para frenar las subas del dólar. Ayer, el dólar mayorista cerró en $1.479, marcando un incremento de $8 respecto al cierre del martes, y acumulando un avance del 5% en lo que va de junio. En el segmento minorista, los bancos ofrecieron el dólar a $1.495, lo que representa un aumento del 0.3% intradiario y el precio más alto desde principios de año.

El dólar MEP también superó la barrera de los $1.500, estableciéndose en $1.506. Este aumento en el tipo de cambio se produce en un contexto donde el BCRA había mantenido el dólar como un ancla para controlar la inflación, que se sitúa en torno al 2% mensual. Sin embargo, la reciente tendencia sugiere que el Gobierno podría estar reconsiderando esta estrategia, ya que varias consultoras advierten sobre un posible atraso cambiario.

El economista Miguel Kiguel, de la consultora EconViews, considera que la reciente suba del dólar no es motivo de preocupación, sino que podría ser vista como un ajuste positivo que evita que el peso se siga depreciando. Esto se refleja en la moderación de las compras del BCRA, que han caído de un promedio de u$s138 millones diarios en abril y mayo a u$s79 millones en junio. Ayer, las compras representaron solo el 4.1% del volumen operado, el porcentaje más bajo desde enero.

Para los inversores, este cambio en la política cambiaria puede tener varias implicancias. Si el BCRA continúa con esta estrategia de compras moderadas y permite que el dólar se ajuste, podría haber un impacto en los instrumentos de cobertura, como el dólar MEP, que podría seguir presionado al alza. Además, la relación entre el tipo de cambio y la inflación será crucial para evaluar el riesgo de un nuevo atraso cambiario, que podría afectar a los activos en pesos.

De cara al futuro, es importante observar cómo el BCRA manejará sus intervenciones en el mercado cambiario y si se mantendrá esta tendencia de compras moderadas. La próxima reunión de política monetaria, programada para el 5 de julio, será un evento clave para entender las intenciones del BCRA respecto a su estrategia cambiaria y su enfoque frente a la inflación. Los inversores deberán estar atentos a las señales que emita el Gobierno sobre su postura en el mercado cambiario y cómo esto podría influir en la estabilidad del peso argentino.