Los últimos informes de la Comisión Multisectorial Encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen) indican que El Niño Costero está intensificándose y podría alcanzar una magnitud entre moderada y fuerte en los próximos meses. Este fenómeno climático pone en alerta a los principales productos de la agroexportación peruana, especialmente aquellos que inician sus temporadas de cultivo en la segunda mitad del año. Se estima que el periodo de mayor intensidad se registrará en septiembre, lo que podría tener un impacto significativo en la producción y exportación de cultivos clave como café, algodón, plátano, uva, palta, mango y arándanos, según el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP).

La Sociedad de Comercio Exterior del Perú (ComexPerú) ha calculado que más de US$ 8,000 millones en exportaciones están en riesgo debido a la concentración de estos cultivos entre septiembre y marzo. Aunque esto no significa que se perderá el total de las exportaciones, sí podría limitar el crecimiento de las agroexportaciones peruanas, que se proyectaban alcanzar los US$ 16,000 millones en 2023. La preocupación principal radica en los cultivos que sostienen el liderazgo agroexportador del país, como los arándanos y las uvas, que son fundamentales para la economía agrícola peruana.

El presidente de AGAP, Gabriel Amaro, destacó que si el impacto más fuerte se siente durante el segundo semestre, coincidirá con las campañas de productos clave para la agroindustria. Las regiones más vulnerables, como Lambayeque y La Libertad para los arándanos, y Piura e Ica para las uvas, son las que podrían sufrir mayores daños. Aunque se espera que el impacto del fenómeno de El Niño en 2026 sea menor que en 2023, las nuevas variedades de cultivos no son infalibles ante eventos climáticos extremos.

Históricamente, durante fenómenos anteriores, estos productos han sido los más expuestos. En 2023, el volumen exportado de arándanos cayó aproximadamente un 25%, y la uva también sufrió retrocesos significativos a inicios de 2024. Sin embargo, el aumento de precios en el mercado internacional compensó en parte estas caídas de volumen. En este contexto, el precio de los productos agrícolas será crucial para determinar el impacto final en las exportaciones. Si bien se anticipaba un ajuste a la baja en los precios, el fenómeno de El Niño podría alterar esta proyección y mantener los precios altos.

Los productores también enfrentan riesgos logísticos, ya que un eventual deterioro de la infraestructura por el clima podría amplificar las pérdidas. La interrupción de caminos y puentes podría impedir que los productos lleguen a los puertos, lo que afectaría especialmente a los productos perecibles. Además, el encarecimiento de fertilizantes podría elevar los costos de producción en un contexto de menores rendimientos, afectando a los pequeños y medianos productores que son los más vulnerables en este escenario. A medida que se acerca el periodo crítico de lluvias, es fundamental monitorear las condiciones climáticas y la respuesta del sector agroexportador para evaluar el impacto en las exportaciones y la economía peruana en general.