El dólar estadounidense ha comenzado la jornada con un aumento significativo, subiendo $5,20 respecto al cierre del martes, alcanzando un valor de $918,70 por unidad. Este incremento marca la mayor cotización desde el 8 de junio de este año, cuando la divisa llegó a $923. En total, el dólar ha registrado seis jornadas consecutivas de ganancias, acumulando un aumento de $32 en este período. Sin embargo, durante la jornada, la divisa alcanzó un máximo de $923,80 antes de moderar su avance, lo que refleja la volatilidad actual en el mercado cambiario.

Este comportamiento del dólar se ha visto influenciado por las expectativas de una política monetaria más restrictiva por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos, que ha generado un aumento en la demanda de activos en dólares. A su vez, el mal desempeño del sector tecnológico ha contribuido a una mayor aversión al riesgo, debilitando las monedas emergentes frente al dólar. Ignacio Mieres, Head of Research de XTB, señala que esta dinámica es un reflejo de las ventas recientes en el sector tecnológico, que han impactado negativamente en la confianza de los inversores.

En un contexto más amplio, el dólar también se ha fortalecido frente a otras divisas importantes, con el índice del dólar subiendo un 0,17% a 101,58 puntos. Esto se debe a que los mercados comienzan a descontar nuevas alzas de tasas hacia finales de año, lo que ha generado presiones adicionales sobre las monedas de los países emergentes. Pablo Müller, director del Magíster en Desarrollo Económico y Social de la U. Autónoma, advierte que un tipo de cambio más alto puede beneficiar a los exportadores, pero también encarece las importaciones, lo que podría tener repercusiones en la inflación y en las decisiones de inversión en los próximos meses.

La caída del cobre, que ha perdido el umbral de los US$6 por libra, también ha influido en el tipo de cambio en Chile y en la percepción de los mercados. El precio del cobre en la Bolsa de Metales de Londres descendió un 1,14%, alcanzando US$5,97 la libra, su menor valor desde mayo de 2026. Esta baja en el precio del cobre se atribuye al fortalecimiento del dólar y a las expectativas de una Reserva Federal más restrictiva, lo que genera dudas sobre la demanda global de metales industriales. Felipe Sepúlveda Soto, analista jefe de Admirals Latinoamérica, destaca que esta tendencia a la baja en el cobre podría tener implicancias en las economías de los países productores, incluyendo a Chile, que dependen en gran medida de este metal.

De cara al futuro, los inversores deben estar atentos a las decisiones de la Reserva Federal y a los próximos anuncios económicos que puedan influir en la política monetaria. Las expectativas de nuevas alzas de tasas podrían continuar impulsando la demanda por activos en dólares, lo que a su vez podría mantener la presión sobre las monedas emergentes. Además, el comportamiento del precio del cobre será crucial para evaluar el impacto en las economías de la región, especialmente en aquellos países que dependen de las exportaciones de este metal. La próxima reunión de la Reserva Federal está programada para el 1 de noviembre, lo que podría ser un evento clave para los mercados financieros.