- Pará moviliza R$ 1 mil millones en inversiones para la bioeconomía, con un retorno estimado de R$ 1.3 mil millones en tres años.
- La bioeconomía representa actualmente el 3.5% del PIB de Pará, con la meta de alcanzar el 11% para 2050.
- El Parque de Bioeconomía e Innovación de la Amazonía, con una inversión de R$ 300 millones, busca conectar ciencia y mercado.
- El 27% de los establecimientos de bioeconomía en Pará carecen de acceso a electricidad, limitando su producción.
- Se proyecta que la bioeconomía en Pará podría alcanzar un PIB de R$ 170 mil millones en 20 años, superando los ingresos de la ganadería.
El estado de Pará, en Brasil, se encuentra en una posición privilegiada en la carrera hacia la bioeconomía, liderando con productos como el açaí, la castanha y el cacao. Con un enfoque en el desarrollo sostenible, se espera que la inversión de R$ 1 mil millones en la economía de la sociobiodiversidad genere un retorno estimado de R$ 1.3 mil millones en un plazo de tres años. Este movimiento se enmarca en un contexto de nuevas políticas públicas y una creciente demanda por prácticas sostenibles, lo que podría transformar la lógica económica tradicional que ha favorecido la deforestación.
La bioeconomía en Pará representa actualmente el 3.5% del PIB estatal, dominado por el agronegocio y la minería. La meta es incrementar esta participación al 11% para el año 2050, mediante la innovación en productos de mayor valor agregado y la restauración de áreas degradadas. Este cambio es impulsado por el Plan Estatal de Bioeconomía, que en tres años ha beneficiado a 500 mil personas y 5 mil negocios, con un 50% de las acciones ya implementadas. Sin embargo, se enfrenta a desafíos significativos, como la falta de acceso a energía y agua en regiones aisladas, que limitan el desarrollo de la producción.
El Parque de Bioeconomía e Innovación de la Amazonía, inaugurado recientemente en Belém, es un hito en este proceso. Con una inversión de R$ 300 millones, este espacio busca conectar ciencia, comunidades y emprendedores para fomentar la economía sostenible. Las instalaciones incluyen laboratorios y espacios de negocio, y se espera que inicien contratos para la producción de alimentos, bebidas y cosméticos a finales de este año. La participación de grandes empresas, como Nestlé, indica un creciente interés en los insumos amazónicos, lo que podría abrir nuevas oportunidades de mercado.
A pesar de su potencial, la bioeconomía en Pará enfrenta barreras estructurales. La falta de acceso a servicios básicos como electricidad y agua afecta a un 27% de los 74 mil establecimientos dedicados a la bioeconomía en la región. Esto limita la capacidad de producción y comercialización, lo que podría impactar negativamente en la seguridad alimentaria local. Además, la necesidad de incentivos fiscales para atraer industrias al “Vale Bioeconómico” es un tema que el gobierno estatal está considerando para fomentar el crecimiento del sector.
A futuro, el desarrollo de la bioeconomía en Pará podría tener implicaciones significativas no solo para la región, sino también para el mercado argentino. Con una proyección de PIB de R$ 170 mil millones para el sector en los próximos 20 años, el interés en la restauración de áreas degradadas y la producción sostenible podría atraer inversiones extranjeras. La recuperación de la mitad de los 11 millones de hectáreas de áreas degradadas en Pará podría generar ingresos superiores a los de la ganadería, lo que resalta la importancia de la bioeconomía en la agenda económica regional.
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