La provincia de Neuquén se encuentra en una encrucijada debido al auge de la producción en Vaca Muerta, que ha transformado su economía en un corto período. Desde noviembre de 2023, el empleo privado formal ha crecido un 6,6%, lo que equivale a 9.500 nuevos puestos de trabajo. Este crecimiento contrasta drásticamente con la caída del 3,4% en el empleo a nivel nacional, donde se han perdido casi 217.000 puestos. El impacto positivo del sector hidrocarburífero no solo se refleja en la creación de empleo, sino también en un notable aumento de la demanda de bienes y servicios en otros sectores de la economía local.

Sin embargo, el crecimiento acelerado de Vaca Muerta ha generado un efecto colateral preocupante: el sistema de salud y las escuelas en Neuquén están enfrentando una alta demanda que no puede ser satisfecha adecuadamente. Las autoridades locales han advertido sobre la superpoblación en las escuelas y la presión sobre los servicios de salud, lo que ha llevado a un llamado a la planificación y gestión ordenada de la infraestructura. El intendente de Añelo, Fernando Banderet, ha instado a los migrantes a que busquen oportunidades laborales con seguridad, ya que la llegada masiva de personas ha comenzado a generar tensiones en la infraestructura local.

El informe de la Fundación Mediterránea destaca que el crecimiento en el sector hidrocarburífero ha beneficiado a otros sectores, como la educación, que ha crecido un 12,6% en los últimos dos años, y el comercio, que ha aumentado un 11,5%. Sin embargo, el informe también advierte sobre los riesgos de concentración productiva, ya que el crecimiento de un solo sector puede hacer que la economía sea vulnerable a cambios en el mercado. La experiencia de otras cuencas, como la del Golfo San Jorge y la Cuenca Pérmica en EE.UU., muestra que un crecimiento desmedido puede llevar a cuellos de botella en la infraestructura y al deterioro de la calidad de vida de los residentes.

Para los inversores, la situación en Neuquén presenta tanto oportunidades como riesgos. La expansión de Vaca Muerta podría ser vista como una oportunidad para diversificar inversiones en sectores relacionados con la energía y la infraestructura. Sin embargo, la dependencia de un solo sector y la falta de diversificación pueden ser un factor de riesgo a largo plazo. Los inversores deben considerar no solo el crecimiento actual, sino también las implicancias de una posible caída en la producción o en los precios del petróleo, que podría afectar la estabilidad económica de la región.

A futuro, es crucial que las autoridades neuquinas tomen medidas proactivas para evitar los errores del pasado en otras cuencas. La planificación de la infraestructura, la inversión en servicios públicos y la diversificación económica son esenciales para sostener el crecimiento. Los próximos meses serán decisivos para observar cómo se gestionan estos desafíos y si se implementan estrategias efectivas para mitigar los riesgos asociados con el boom de Vaca Muerta.