- Los bonos de deuda argentina aumentaron un 0,4% en promedio.
- El riesgo país cerró en 421 puntos, el nivel más bajo desde abril de 2018.
- El Tesoro argentino acumuló 3.681 millones de dólares en depósitos en el BCRA.
- Se prevé un pago de bonos Globales y Bonares para el 9 de julio.
- Las acciones argentinas, especialmente ADRs, cerraron en su mayoría en baja.
- MSCI anunciará la reclasificación del mercado accionario argentino mañana.
Los bonos de la deuda argentina experimentaron un aumento promedio del 0,4% en sus cotizaciones, impulsados por el avance del Gobierno en la obtención de financiamiento necesario para afrontar los pagos de amortizaciones e intereses que vencen en aproximadamente 15 días. Este movimiento se vio respaldado por la publicación de un decreto que autoriza la toma de deuda por hasta 5.000 millones de dólares bajo la jurisdicción de los tribunales de Nueva York, lo que ha generado un clima de optimismo en el mercado.
El riesgo país, que mide la percepción del riesgo de invertir en Argentina, disminuyó en 9 puntos, cerrando la jornada en 421 puntos básicos, marcando un nuevo mínimo desde que Javier Milei asumió la presidencia. Este indicador llegó a tocar los 419 puntos al inicio de la jornada, el nivel más bajo desde abril de 2018. En lo que va del mes, el riesgo país ha acumulado una reducción del 14,4%, y un descenso del 26,1% en comparación con el cierre de 2025, cuando se encontraba en 571 puntos.
El Tesoro argentino ha estado acumulando dólares para el pago de deuda, con depósitos en el Banco Central de la República Argentina (BCRA) que aumentaron en 613 millones de dólares la semana pasada, alcanzando un total de 3.681 millones de dólares. Este movimiento es crucial en la antesala del pago de los bonos Globales y Bonares que se prevé para el 9 de julio. Analistas de Visión Inversora destacan que este incremento en las reservas ha estimulado la toma de riesgo en la deuda argentina, lo que a su vez ha contribuido a la baja en el riesgo país.
El decreto que autoriza la toma de deuda también ha sido visto como un paso positivo hacia la credibilidad de la estrategia oficial, lo que podría facilitar un regreso al mercado voluntario de deuda antes de octubre. Esto es especialmente relevante dado que las elecciones de medio término en Estados Unidos podrían complicar el acceso al financiamiento en ese momento. Se estima que una emisión de entre 3.000 y 4.000 millones de dólares sería suficiente para cubrir las necesidades de financiamiento restantes, considerando el superávit primario y otros ingresos.
Por otro lado, las acciones de empresas argentinas, especialmente aquellas que cotizan en Wall Street mediante ADR, tuvieron un desempeño negativo, con la mayoría cerrando en baja. El Banco Supervielle lideró las pérdidas con una caída del 9,3%, seguido por Grupo Galicia, Banco Macro y BBVA Argentina, que retrocedieron entre un 4% y un 5%. YPF también sufrió una baja del 1,9%, negociándose por debajo de los 50 dólares por primera vez desde mayo, influenciada por la caída del 3,3% en el precio del barril de Brent. El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires también cedió, aunque solo un 0,4%, cerrando en 3.277.511 puntos.
Las expectativas en el mercado sobre una posible reclasificación del mercado accionario argentino están en el aire, ya que MSCI dará a conocer su decisión formalmente mañana. Sin embargo, las críticas sobre las restricciones que enfrentan los inversores extranjeros podrían limitar las posibilidades de una mejora en la categorización del mercado argentino. La posibilidad de avanzar de la categoría de mercado standalone a la de mercado de frontera o emergente sigue abierta, pero actualmente solo la primera parece factible, según analistas de Delphos Investment.
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