Los Credit Default Swaps (CDS) a cinco años en Colombia han mostrado una notable caída, ubicándose en 139,16 puntos básicos el 23 de junio de 2026, tras la victoria de Abelardo De La Espriella en la segunda vuelta presidencial. Este descenso de 13,80 puntos básicos respecto al cierre anterior de 152,97 puntos refleja una creciente confianza en la nueva administración y su capacidad para implementar reformas fiscales y estructurales. En comparación, el riesgo país había alcanzado un máximo de 388,37 puntos básicos en octubre de 2022, lo que indica que el nivel actual es aproximadamente un 64% inferior al de ese momento crítico.

La reciente tendencia de los CDS ha sido influenciada por la incertidumbre que rodeaba las elecciones, que se consideraron una de las más reñidas en la historia reciente de Colombia. Durante la semana previa a la segunda vuelta, los CDS mostraron un aumento constante, comenzando en 143,82 puntos básicos y alcanzando un pico de 152,97 puntos antes de la elección. Este patrón sugiere que los inversores estaban ajustando sus expectativas a medida que se acercaban los comicios, anticipando un posible cambio en la dirección económica del país.

La caída en el riesgo país también puede interpretarse como un indicativo de un cambio en la percepción del mercado respecto a la estabilidad fiscal y económica que podría traer la nueva administración. Natalia Gurushina, economista jefe para mercados emergentes de VanEck, mencionó que las tasas locales de Colombia han dejado atrás el escenario de “brazilificación”, lo que sugiere que los inversores están más optimistas sobre las políticas que De La Espriella podría implementar. Este cambio en la percepción del riesgo es crucial, ya que puede influir en las decisiones de inversión tanto nacionales como extranjeras.

Desde la perspectiva de los inversores, la caída en los CDS podría abrir oportunidades en el mercado de bonos colombianos, que podrían ofrecer rendimientos atractivos si la nueva administración logra cumplir con sus promesas de consolidación fiscal y reformas estructurales. Sin embargo, los inversores deben estar atentos a cómo se desarrollan estas políticas en los próximos meses, especialmente con la continuidad de la administración del contrato que debe resolverse antes del 7 de julio. La implementación efectiva de reformas será clave para mantener la confianza del mercado y evitar un repunte en el riesgo país.

A futuro, los inversores deben monitorear de cerca los anuncios de políticas fiscales y económicas de la nueva administración, así como los resultados de las primeras medidas que se implementen. La capacidad de De La Espriella para llevar a cabo sus promesas será fundamental para determinar si el riesgo país continuará en descenso o si se presentarán nuevos desafíos que podrían afectar la percepción del mercado. Las expectativas de consolidación fiscal y reformas estructurales son temas que se deben seguir de cerca en el contexto de la economía colombiana y su impacto en la región, especialmente en relación con otros países como Brasil, que también enfrenta sus propios desafíos económicos y políticos.