La fintech peruana Securite, especializada en financiamiento participativo, ha recibido la autorización de la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) para operar en el país. Con esta licencia, la empresa se prepara para iniciar sus actividades entre la segunda quincena de julio y la primera semana de agosto de este año. Su CEO, Juan Carlos Zamalloa, ha revelado que la compañía tiene como objetivo canalizar más de S/ 2 millones en créditos durante su primer año, atrayendo entre 800 y 900 inversionistas interesados en financiar a micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes). Este enfoque responde a una necesidad crítica en el mercado peruano, donde las mipymes representan el 99% del tejido empresarial y generan más del 80% del empleo nacional, pero enfrentan significativas brechas de financiamiento.

Securite se distingue por su modelo de negocio que conecta directamente a inversionistas institucionales y personas naturales con empresas que requieren financiamiento. A través de una estructura de fideicomiso, la plataforma busca ofrecer retornos más atractivos que los instrumentos tradicionales, como depósitos a plazo o fondos mutuos. La empresa planea iniciar sus colocaciones con tasas activas desde el 15% anual para empresas con perfiles de menor riesgo, ajustándose según la evaluación crediticia de cada solicitante. Esta estrategia de tasas competitivas es posible gracias a su estructura de costos más ligera, al no operar bajo el esquema tradicional de intermediación financiera.

El contexto del financiamiento en Perú es crítico, ya que las mipymes continúan enfrentando una de las mayores brechas de financiamiento de la región. A pesar de que el gobierno y diversas instituciones han implementado programas de apoyo, la demanda de crédito sigue superando la oferta. En este sentido, Securite se presenta como una alternativa viable para las mipymes que buscan financiamiento, al mismo tiempo que ofrece a los inversionistas una opción regulada y con potencial de altos retornos. La empresa también tiene el compromiso de colocar al menos S/ 1.2 millones en créditos hasta diciembre de 2026, utilizando recursos de pequeños inversionistas, lo que refleja su ambición de crecer en el sector.

Las implicancias para los inversionistas son significativas. Con un modelo que prioriza la transparencia y la evaluación rigurosa de riesgos, Securite promete un servicio tecnológico que incluye filtros de riesgo estrictos, incluso visitas in situ a las mipymes que buscan financiamiento. Esto podría generar confianza entre los inversionistas, quienes podrían ver en esta plataforma una oportunidad de diversificación en su portafolio, especialmente en un contexto donde las tasas de interés de los bancos tradicionales son relativamente bajas. Además, la posibilidad de financiar empresas informales que puedan demostrar su capacidad de pago abre un nuevo segmento de mercado que podría resultar atractivo para los inversionistas dispuestos a asumir un mayor riesgo.

A futuro, será crucial observar cómo Securite implementa su estrategia de colocación y si logra cumplir con sus proyecciones de crecimiento. La fintech planea expandir su rango de sectores atendidos, comenzando por las industrias textil, comercial y manufacturera. Con el respaldo de BID Lab, que ha cofinanciado el proyecto, y la experiencia de Music Securities Inc., Securite tiene el potencial de establecerse como un jugador clave en el ecosistema de financiamiento en Perú. Los próximos meses serán determinantes para evaluar su desempeño y la respuesta del mercado a esta nueva propuesta de financiamiento.