- El PBI de Perú podría crecer un 4% en 2026 si no hay fenómenos adversos.
- Se espera un crecimiento del 3,2% para 2023, con caídas en sectores primarios.
- La demanda interna crecerá más del 5%, impulsada por la inversión privada.
- La inflación se proyecta en torno al 4% para 2026, con riesgos a la baja por el petróleo.
- El tipo de cambio podría cerrar en S/3,20 para finales de 2026.
El Banco Central de Reserva del Perú (BCR) ha publicado su Reporte Trimestral Macroeconómico, donde se destaca que el Producto Bruto Interno (PBI) del país podría haber crecido un 4% en 2026 si no se presentan fenómenos adversos como El Niño o conflictos en Medio Oriente. Esta proyección se mantiene a pesar de que para el año en curso se espera un crecimiento del 3,2%, lo que refleja un contexto de desaceleración en ciertos sectores clave como la agricultura y la pesca, que se prevé sufrirán una caída más pronunciada que en 2023, cuando El Niño tuvo un impacto significativo en la economía.
El informe del BCP indica que, a pesar de la contracción en los sectores primarios, el crecimiento será compensado por un aumento en los sectores no primarios. La demanda interna está proyectada para crecer más del 5%, mientras que la inversión privada podría alcanzar tasas de crecimiento de dos dígitos por segundo año consecutivo. Sin embargo, es importante señalar que la relación de inversión privada respecto al PBI se mantiene por debajo de los promedios históricos desde 2005, lo que sugiere que aún hay margen para un crecimiento más robusto en el futuro.
Entre los factores que impulsan la demanda interna se encuentran la maduración del ciclo económico, los altos precios de exportación que se mantienen en niveles históricos, y una mayor disponibilidad de crédito que responde a la creciente demanda agregada. Carlos Prieto, gerente de Estudios Económicos del BCP, mencionó que un aumento en la inversión en minería e infraestructura podría potenciar aún más el crecimiento, especialmente si la próxima administración logra reducir las barreras regulatorias y acelera la ejecución de proyectos.
En cuanto a la inflación, se espera que cierre en torno al 4% para 2026, lo que podría ser influenciado por una demanda interna sólida. Sin embargo, el reciente descenso en los precios del petróleo podría representar un riesgo a la baja en la inflación, siempre que se mantenga un acuerdo de paz en la región. Esto lleva a la expectativa de que el BCR considere un aumento en su tasa de referencia durante el segundo semestre del año, en respuesta a posibles presiones inflacionarias, especialmente en el sector de servicios de transporte.
Finalmente, el BCP estima que el tipo de cambio se ubicará en aproximadamente S/3,20 para finales de 2026. Este dato es relevante para los inversores que operan en el mercado cambiario, ya que un tipo de cambio más estable podría influir en las decisiones de inversión y en la estrategia de cobertura de riesgos cambiarios. A medida que se acerque el segundo semestre, será crucial observar las decisiones del BCR y cómo estas podrían afectar la dinámica económica general del país.
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