- El BCP mantiene su proyección de crecimiento del PBI en 3.2% para 2026, a pesar de los efectos de El Niño.
- Se espera que los sectores agro y pesca experimenten caídas mayores que en la última recesión debido a El Niño.
- La demanda interna en Perú se proyecta crecer más del 5%, impulsada por la expansión del crédito y expectativas optimistas.
- El ratio de inversión privada respecto al PBI se mantiene por debajo del promedio histórico, sugiriendo potencial de crecimiento.
- La inflación se estima en 4% para este año, lo que podría llevar al BCR a considerar un aumento en la tasa de referencia.
La economía peruana se proyecta crecer un 3.2% en 2026, según el Banco de Crédito del Perú (BCP), a pesar de enfrentar desafíos significativos como el impacto de El Niño en la agricultura y la pesca. Este fenómeno climático, que ya ha comenzado a afectar la producción, se espera que tenga un efecto aún más severo en los sectores primarios en comparación con la última recesión. A pesar de estos contratiempos, el BCP mantiene su pronóstico de crecimiento, destacando que el dinamismo de las actividades no primarias compensará las pérdidas en los sectores más vulnerables.
El informe del BCP señala que, sin los efectos adversos de El Niño, el crecimiento del PBI podría haber alcanzado un 4%. Sin embargo, el impacto de este fenómeno, que se prevé que se extienda hasta el verano de 2027, ha llevado a una revisión de las expectativas para los sectores de agro y pesca, que podrían experimentar caídas más pronunciadas que en años anteriores. Este contexto resalta la vulnerabilidad de la economía peruana ante fenómenos climáticos extremos, que han sido recurrentes en la región.
A pesar de las dificultades en los sectores primarios, la economía peruana se beneficia de una demanda interna robusta, que se espera que crezca más del 5% en el presente año. Este crecimiento se apoya en la expansión del crédito y en la mejora de las expectativas económicas. Además, el ratio de inversión privada respecto al PBI se mantiene por debajo de su promedio histórico, lo que sugiere que aún hay margen para un crecimiento más acelerado en los próximos años, especialmente si se logra un avance en proyectos de infraestructura y minería.
Las implicancias para los inversores son significativas. La fortaleza de la demanda interna y la inversión privada son indicadores positivos que podrían atraer capital extranjero. Sin embargo, el riesgo de un Niño Costero fuerte en 2027 plantea incertidumbres que podrían afectar la producción agropecuaria y la estabilidad de precios. La inflación se proyecta en alrededor del 4% para este año, lo que podría llevar al Banco Central de Reserva a considerar un aumento en la tasa de referencia en el segundo semestre, dependiendo de la evolución de las expectativas inflacionarias.
Mirando hacia el futuro, los analistas sugieren que el crecimiento de la economía peruana podría acelerarse si se logra un mayor dinamismo en la inversión minera y en proyectos de infraestructura. Esto dependerá de la capacidad de la próxima administración para reducir las trabas regulatorias y facilitar la ejecución de inversiones. Con el tipo de cambio proyectado en S/ 3.20 por dólar para 2026, los fundamentos macroeconómicos del país parecen sólidos, pero la vigilancia sobre los efectos de El Niño y la inflación será crucial para mantener la estabilidad económica.
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