A partir de esta semana, las plataformas digitales en Brasil están obligadas a exigir autorización judicial para remunerar a niños y adolescentes por su participación en contenidos comerciales. Esta medida se enmarca dentro del Estatuto Digital de la Crianza y la Adolescencia, que busca proteger a los menores de la explotación en el entorno digital. Si los llamados 'influencers mirins' no cuentan con el alvará correspondiente, las plataformas deben suspender inmediatamente sus contenidos hasta que se regularice la situación.

La normativa, que se había anunciado en marzo, otorgó un período de tres meses para que las plataformas se adaptaran a las nuevas exigencias. Esto significa que a partir de ahora, redes sociales como YouTube, Instagram, Facebook, TikTok, Twitch y Kwai no podrán monetizar ni impulsar contenidos que utilicen la imagen o rutina de menores sin la autorización judicial adecuada. Esta regulación es parte de un esfuerzo más amplio para garantizar que la exposición de los menores en el ámbito digital no comprometa su desarrollo y bienestar.

El Ministerio de Justicia y Seguridad Pública de Brasil ha enviado recomendaciones a las principales plataformas digitales para que se ajusten a esta nueva legislación. Entre las sugerencias se incluye la notificación a todos los perfiles sobre la obligatoriedad de la autorización judicial para contenidos remunerados, así como la implementación de mecanismos de verificación para aquellos que ya poseen el alvará. Durante los primeros meses de la norma, se aceptará un comprobante de protocolo del requerimiento como justificación para la regularización en curso.

El Comité Consultivo, creado en abril para regular la actividad artística de menores en entornos digitales, ha elaborado un informe que establece directrices para asegurar que la exposición virtual no perjudique el desarrollo de los menores. El próximo 23 de octubre, se presentará una propuesta para la estandarización de alvarás en el Consejo Nacional de Justicia (CNJ), que incluirá la creación de un Banco Nacional de Alvarás para la Participación de Niños y Adolescentes en el Ambiente Digital (BNAD). Este banco será gestionado por el poder público y permitirá una fiscalización más efectiva.

Las nuevas regulaciones también permiten que los jueces impongan condiciones para proteger la salud física, mental y emocional de los menores, así como su privacidad y datos personales. Además, el Ministerio de Justicia ha señalado que los alvarás pueden ser revisados o cancelados en cualquier momento, lo que añade una capa adicional de supervisión sobre las actividades de los menores en el ámbito digital. Esta situación podría tener implicancias para las empresas que dependen de la participación de menores en sus campañas publicitarias, ya que deberán asegurarse de cumplir con estas nuevas normativas para evitar sanciones.

A medida que estas regulaciones se implementen, será importante observar cómo las plataformas digitales se adaptan a estos cambios y qué impacto tendrán en el mercado publicitario en Brasil. La creación del BNAD y la estandarización de los alvarás podrían facilitar un entorno más seguro para los menores, pero también plantean desafíos para las marcas que buscan conectar con audiencias jóvenes. Las próximas semanas serán cruciales para evaluar la efectividad de estas medidas y su repercusión en el sector publicitario y en la economía digital del país.