Los precios del petróleo WTI, referencia en Estados Unidos, experimentaron un aumento del 0,8% este viernes, alcanzando los 77,23 dólares por barril. Este repunte se produjo tras la cancelación de las negociaciones programadas entre Estados Unidos e Irán, que debían llevarse a cabo en Suiza. La interrupción de estas conversaciones ha generado una mayor cautela entre los inversores respecto a la implementación del reciente acuerdo de paz entre ambos países, lo que ha influido en la dinámica del mercado petrolero.

Antes de la cancelación, los precios del petróleo habían mostrado una tendencia a la baja, impulsados por la expectativa de un aumento en la oferta global. Esto se debía a la firma de un acuerdo entre Washington y Teherán, que prometía la normalización de la navegación en el estratégico Estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio mundial de petróleo. Sin embargo, el anuncio del vice-presidente estadounidense JD Vance sobre la suspensión de su viaje a Suiza para reunirse con representantes iranianos cambió el rumbo del mercado, provocando un repunte en los precios.

A pesar de la recuperación del día, el petróleo se encamina a cerrar la semana en baja. La presión sobre los precios ha sido constante, especialmente tras la firma de un acuerdo preliminar que busca poner fin a casi cuatro meses de conflicto entre Estados Unidos e Irán. La perspectiva de una normalización en el flujo de petróleo en el Oriente Medio ha llevado a los analistas a evaluar cómo se verá afectada la oferta en los mercados internacionales, con un enfoque particular en la reactivación del tráfico por el Estrecho de Ormuz.

Analistas de RBC Capital Markets han expresado su preocupación sobre la durabilidad del acuerdo entre Estados Unidos e Irán, sugiriendo que la reabertura del Estrecho de Ormuz podría ser gradual, similar a lo que se observó en el Mar Rojo tras el acuerdo con los houthis en 2025. Esto podría significar que, aunque la oferta de petróleo aumente, la recuperación de los niveles de tráfico marítimo previos a la crisis podría llevar tiempo, lo que afectaría la estabilidad de los precios en el corto plazo.

En el contexto más amplio del mercado, el dólar ha mostrado una tendencia al alza frente a las principales monedas globales, impulsado por la postura más rígida del Federal Reserve respecto a las tasas de interés. Este fortalecimiento del dólar ha tenido un efecto negativo sobre los metales preciosos, con el oro y la plata cayendo un 1,9% y un 3,6%, respectivamente. Para los inversores argentinos, el comportamiento del dólar y los precios del petróleo son factores cruciales a monitorear, dado que pueden influir en la inflación y en las expectativas de crecimiento económico en la región.