El precio del dólar oficial minorista ha alcanzado los $1.470, marcando un incremento de 40 pesos en lo que va de junio, lo que representa un aumento del 2,8%. Este es el nivel más alto desde el 2 de febrero, y se produce en un contexto donde las liquidaciones de divisas de la cosecha gruesa comienzan a disminuir por razones estacionales. Además, la demanda de dólares se ve impulsada por el turismo y los gastos relacionados con el Mundial de fútbol, lo que ha generado preocupación entre analistas sobre el futuro del tipo de cambio.

Los analistas de la City han identificado varios factores que contribuyen a este aumento en el precio del dólar. En primer lugar, la estacionalidad juega un papel crucial, ya que la oferta de divisas disminuye con el cierre de la cosecha, mientras que la demanda aumenta debido a las vacaciones de invierno y los viajes al exterior. Gustavo Quintana, analista de PR Cambios, señala que la combinación de una demanda más activa y la anticipación de mayores subas en el tipo de cambio por parte de importadores y empresas está influyendo en el mercado cambiario. Por otro lado, el canje de deuda que el Gobierno está llevando a cabo también podría estar afectando la dinámica del tipo de cambio.

En este contexto, el dólar mayorista se mantiene en torno a los $1.451, y se espera que el precio continúe su trayectoria ascendente. Fernando Baer, economista de la consultora Quantum, menciona que la menor oferta de divisas esperada por estacionalidad y la presión por el cierre del bono dólar linked están contribuyendo a este escenario. A pesar de que el dólar ha subido un 2,8% en junio, en el acumulado del año, el tipo de cambio ha disminuido un 0,7%, lo que indica un cierto atraso cambiario en relación con la inflación, que ha alcanzado un 16% en los primeros seis meses del año.

Los expertos también han señalado que el Banco Central está interviniendo en el mercado para estabilizar el tipo de cambio, comprando divisas a diario y fortaleciendo las reservas internacionales, que ya suman alrededor de u$s10.800 millones en 2026. Sin embargo, la presión sobre el tipo de cambio podría aumentar en los próximos meses, ya que se prevé que el dólar alcance un valor de $1.658 para fin de año, según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central. Este pronóstico sugiere que el tipo de cambio podría seguir alineándose con la inflación, que se espera sea del 31,3% para todo el año.

Mirando hacia el futuro, los analistas sugieren que el tipo de cambio podría seguir aumentando lentamente, especialmente después de que la gran liquidación del agro haya pasado. La expectativa es que el dólar se mueva en torno a los $1.700, un nivel que algunos sectores consideran necesario para mejorar la competitividad. Además, la distancia del dólar respecto al techo de la banda cambiaria de flotación, que se sitúa en $1.788,47, sugiere que aún hay margen para ajustes. A medida que se acerque el cierre del año, será crucial observar la evolución del tipo de cambio y su relación con la inflación y otros indicadores económicos, así como el impacto de las políticas del Banco Central en el mercado cambiario.