El ministro del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil, Gilmar Mendes, ha decidido levantar la suspensión nacional que afectaba a parte de los procesos relacionados con la pejotización, un tema que ha generado un intenso debate en el ámbito laboral. Esta decisión, tomada el 17 de junio de 2026, permite que las acciones en las primeras y segundas instancias, hasta llegar a los Tribunales Regionales del Trabajo (TRTs), puedan reanudar su trámite. Sin embargo, los casos que se encuentren en el Tribunal Superior del Trabajo (TST) y en el propio STF seguirán suspendidos hasta que se emita una resolución final sobre el tema.

La pejotización se refiere a la práctica de contratar a trabajadores como personas jurídicas (PJ), lo que implica que no existe un vínculo laboral formal bajo la Consolidação das Leis do Trabalho (CLT). Esta modalidad ha sido objeto de controversia, ya que puede ser utilizada por algunos empleadores para eludir las obligaciones laborales. La decisión de Mendes busca evitar el represamiento de casos en las instancias inferiores, permitiendo que se realicen audiencias y se produzcan pruebas mientras se espera una definición del STF sobre la legalidad de estos contratos.

La abogada Larissa Alfaya, del despacho DCA Advogados, señala que esta reactivación permitirá que los procesos en fase inicial avancen, lo que incluye la realización de audiencias y la presentación de pruebas. Esto podría llevar a una resolución más rápida de los casos, aunque la incertidumbre persiste, especialmente en lo que respecta a la interpretación de la ley en relación a la pejotización. La complejidad del tema radica en que involucra situaciones laborales muy diversas, lo que podría dificultar un análisis uniforme por parte de los jueces.

Desde la perspectiva de los inversores, esta decisión podría tener implicaciones significativas en el mercado laboral y en la forma en que las empresas contratan personal. Si se establece un marco legal claro sobre la pejotización, podría influir en las decisiones de contratación de las empresas y, por ende, en el costo laboral. Esto es especialmente relevante para las empresas argentinas que operan en Brasil o que tienen relaciones comerciales con el país, ya que podrían verse afectadas por cambios en la legislación laboral y en la interpretación judicial de los contratos.

A futuro, será crucial monitorear el desarrollo de los procesos en los tribunales y la eventual decisión del STF sobre la pejotización, ya que esto podría sentar un precedente importante para la legislación laboral en Brasil. La fecha del juicio del tema 1.389 aún no ha sido determinada, pero se espera que tenga repercusiones significativas en el ámbito laboral y empresarial del país. Las empresas deberán estar atentas a cómo se desarrollan estos casos y a las posibles modificaciones en la legislación que podrían surgir a raíz de esta decisión judicial.