Los próximos días serán cruciales para el mercado argentino, con la revisión anual de clasificación de MSCI programada para el 23 de junio. Los inversores habían anticipado la posibilidad de que Argentina regresara a la categoría de mercados emergentes, pero la mayoría de los analistas en la City se muestran cautelosos. Según el consenso, es poco probable que el país reciba un ascenso inmediato, y en el mejor de los casos, podría entrar en un proceso de consulta que llevaría a una reclasificación entre finales de 2027 y 2028.

Morgan Stanley, en su último Informe de Accesibilidad al Mercado, refuerza esta perspectiva, afirmando que aunque Argentina ha implementado reformas que mejoran su posición para un posible upgrade en el índice MSCI, la concreción de este cambio podría tardar hasta 2028. A pesar de los avances en la liberalización del cepo cambiario y la repatriación de dividendos, persisten restricciones significativas para los inversores institucionales extranjeros, así como limitaciones en el acceso a datos bursátiles y a información en otros idiomas. Este contexto es fundamental, ya que MSCI considera estos factores determinantes para evaluar la accesibilidad de cada mercado.

La entidad también estima que una mejora de categoría podría generar ingresos adicionales de aproximadamente 4.500 millones de dólares hacia las acciones argentinas, como YPF, GGAL y BMA, provenientes de los activos bajo gestión que siguen el índice MSCI de Mercados Emergentes. Sin embargo, un posible escenario de reclasificación hacia la categoría de 'Frontera' podría ser mal recibido por el mercado, dado el escaso volumen de activos que replican ese benchmark. En este sentido, Morgan Stanley mantiene una sobreponderación en Argentina, con especial énfasis en el sector energético, que representa cerca del 50% del MSCI Argentina actual.

El análisis de la City indica que la mayoría de los expertos coincide con el diagnóstico de Morgan Stanley. La expectativa es que Argentina sea incorporada a una instancia de revisión u observación, sin un ascenso automático desde la categoría 'Standalone'. El principal obstáculo sigue siendo la existencia de restricciones cambiarias, un aspecto que MSCI ha considerado crítico en sus evaluaciones. Además, la continuidad del rumbo económico tras las elecciones presidenciales de 2027 es un factor que los grandes fondos internacionales están monitoreando de cerca. Esto implica que no solo buscan señales de apertura financiera, sino también garantías sobre la estabilidad de las reformas implementadas por la gestión actual.

Históricamente, Argentina fue degradada a Mercado 'Fronterizo' en 2009 por restricciones cambiarias, y luego promovida a Mercado 'Emergente' en 2018. Sin embargo, las turbulencias políticas y económicas que siguieron a esa promoción llevaron a una nueva degradación a la categoría 'Standalone' en 2021. Ignacio Rosenfeld, analista de mercado, señala que una mejora en la clasificación podría ser interpretada como una señal de normalización financiera, permitiendo a Argentina volver a formar parte de los índices que siguen los grandes fondos globales.

De cara a la revisión de MSCI, la mayoría de los analistas creen que este año es poco probable que haya novedades. Sin embargo, existe la posibilidad de que se inicie un proceso de consulta para una eventual reclasificación a emergente. Las restricciones cambiarias actuales son el principal impedimento para una promoción inmediata. A pesar de esto, las recientes mejoras en las calificaciones de la deuda soberana por parte de agencias como S&P Global y Fitch Ratings han generado un impacto positivo en el riesgo país, que se ha reducido a alrededor de 430 puntos. Esto sugiere que, aunque el camino hacia una mejora de categoría es incierto, hay señales de avance en la economía argentina que podrían influir en decisiones futuras de MSCI.