La economía argentina ha mostrado avances significativos en áreas críticas como la balanza comercial y la inflación. Según un informe del Bank of America, el ajuste fiscal implementado por el presidente Javier Milei, junto con un aumento en las exportaciones, ha contribuido a frenar la inflación y mejorar el saldo comercial del país. En mayo, la inflación mensual se situó en 2,1%, acumulando un 33,2% en el último año, y se espera que cierre el año en un 32%. Este panorama sugiere que Argentina ha alineado 'dos de los tres planetas' necesarios para su estabilización económica, siendo el crecimiento del PIB el único aspecto que aún falta por consolidar.

Las exportaciones argentinas han registrado un notable incremento, con un aumento del 21,5% en los primeros cuatro meses de 2026 en comparación con el mismo período del año anterior. Este crecimiento se ha visto impulsado principalmente por la venta de minerales y granos, lo que ha permitido al país acumular reservas de dólares, esenciales para contener la depreciación del peso y evitar una nueva escalada inflacionaria. En el sector energético, el saldo positivo ha crecido en 9 mil millones de dólares en los últimos 12 meses, lo que refuerza aún más la posición comercial del país.

El ajuste fiscal de Milei ha sido clave en la reversión del déficit primario, que pasó de un 2,7% del PIB a un superávit del 1,8% en su primer año de gobierno. Este año, se prevé que el superávit se mantenga en un 1,5%. En contraste, Brasil enfrenta un déficit nominal que ronda el 9% del PIB, lo que resalta la diferencia en la gestión fiscal entre ambos países. La mejora en la calificación crediticia de Argentina, que ha pasado de 'CCC+' a 'B-' por parte de las agencias S&P y Fitch, también ha ampliado el acceso a nuevos inversores para su deuda.

Las reformas económicas implementadas por el gobierno argentino han incluido la eliminación de controles de precios y la desvalorización de la moneda, lo que inicialmente causó un choque inflacionario, pero que a largo plazo ha facilitado el ajuste fiscal. A pesar de una contracción del PIB del 1,3% en 2024, la economía se recuperó con un crecimiento del 4,4% en 2025, y se espera un avance del 3,5% para este año. Esto sugiere que las políticas de Milei están comenzando a dar frutos, aunque el crecimiento del PIB sigue siendo un desafío a superar.

En el contexto regional, Brasil enfrenta presiones inflacionarias debido a un aumento en el gasto público y a la incertidumbre política. La inflación en Brasil ha sido impulsada por el aumento de los precios de los combustibles y la electricidad, así como por un crecimiento del gasto primario del 14% en términos reales en el primer cuatrimestre de 2026. Esto contrasta con la tendencia a la baja de la inflación en Argentina, lo que podría hacer que los inversores busquen oportunidades en el país vecino, especialmente si la tendencia de mejora continúa. Las próximas elecciones y la evolución de las políticas fiscales en Brasil serán factores cruciales a monitorear en los próximos meses.