El mercado financiero argentino ha comenzado a ajustar sus expectativas ante la posibilidad de un aumento en las tasas de interés, influenciado por el calendario electoral de 2027. Analistas advierten que el Gobierno podría optar por convalidar tasas reales positivas si se observa un incremento en la volatilidad cambiaria o financiera en la antesala de las elecciones presidenciales. Esta lectura se ha fortalecido tras la reciente licitación del Tesoro Nacional, que introdujo tres nuevos bonos duales CER-TAMAR con vencimientos en diciembre de 2028, diciembre de 2029 y junio de 2030.

Los bonos duales CER-TAMAR, que ajustan por inflación a través del Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), ofrecen a los inversores una doble cobertura. Por un lado, protegen contra la inflación, y por otro, permiten captar una mejora en el rendimiento si las tasas de interés reales superan el nivel de inflación. Este atractivo ha llevado a muchos operadores a considerarlos como una herramienta defensiva ante posibles episodios de tensión económica o política, especialmente en un contexto donde la incertidumbre electoral puede influir en la estabilidad del mercado.

Gustavo Araujo, Head of Research de Criteria, subraya que estos bonos tienen un alto potencial de apreciación en un escenario donde las tasas reales son positivas. Sin embargo, desde las elecciones legislativas de 2025, las tasas reales han permanecido mayormente en terreno negativo. Araujo también destaca que el Gobierno ha mostrado disposición a endurecer las condiciones monetarias cuando percibe riesgos para la estabilidad cambiaria o para el proceso de desaceleración inflacionaria, lo que sugiere que podrían implementarse nuevas subas de tasas en el futuro.

La conveniencia de los títulos CER-TAMAR está directamente relacionada con la evolución de las tasas reales. Si los rendimientos continúan por debajo de la inflación, el componente TAMAR pierde relevancia, y el bono se convierte principalmente en una cobertura inflacionaria. Sin embargo, si las tasas reales regresan a niveles positivos, los inversores podrían beneficiarse de un rendimiento adicional sin renunciar a la protección contra el aumento de precios. Por lo tanto, estos instrumentos podrían convertirse en una cobertura estratégica ante tensiones preelectorales.

A pesar de sus ventajas, los analistas advierten sobre los riesgos asociados a los bonos duales. Su elevada duración puede provocar movimientos significativos en sus precios ante cambios en las expectativas económicas, modificaciones en la política monetaria o episodios de volatilidad cambiaria. Por ello, se recomienda a los inversores evaluar cuidadosamente su horizonte de inversión y su tolerancia al riesgo antes de incluir estos bonos en sus carteras, especialmente en un entorno donde la incertidumbre política puede aumentar a medida que se acerquen las elecciones de 2027.