- Los depósitos UVA superaron el billón de pesos, alcanzando $1,013 billones en abril.
- La tasa TAMAR de bancos privados cayó a 23,1% nominal anual, una baja de 3,2 puntos porcentuales desde marzo.
- Los créditos hipotecarios ajustados por UVA crecieron un 100% interanual, impulsando el aumento en el crédito en pesos.
- Los Fondos Comunes de Inversión y billeteras virtuales han rotado sus carteras hacia plazos fijos UVA, buscando mejores rendimientos.
- El crecimiento de los plazos fijos UVA refleja una estrategia de los ahorristas para proteger su poder adquisitivo frente a la inflación.
Los depósitos ajustados por CER, conocidos como plazos fijos UVA, experimentaron un crecimiento notable del 82,5% real en abril, superando el billón de pesos en colocaciones. Este aumento se produce en un contexto de alta inflación y una caída en las tasas de interés tradicionales, lo que ha llevado a los ahorristas a buscar alternativas que protejan su poder adquisitivo. Según el Banco Central de la República Argentina (BCRA), el stock de estos depósitos pasó de $555.000 millones en marzo a $1,013 billones en abril, reflejando un cambio significativo en la estrategia de inversión de los ahorristas y las instituciones financieras.
La caída de las tasas de interés tradicionales ha sido un factor clave en este reacomodamiento. Durante abril, las tasas pasivas ofrecidas por los bancos se redujeron, con la tasa TAMAR de bancos privados cerrando el mes en 23,1% nominal anual, una disminución de 3,2 puntos porcentuales respecto a marzo. Este entorno de tasas más bajas ha llevado a los inversores a reconsiderar su posición y a optar por instrumentos que ofrezcan un ajuste por inflación, como los plazos fijos UVA, que están vinculados al Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER).
El resurgimiento de los plazos fijos UVA se ha visto acompañado por un aumento en la rotación de carteras por parte de los Fondos Comunes de Inversión y billeteras virtuales. Estos actores del mercado han reducido sus posiciones en instrumentos de mayor liquidez, como cauciones y depósitos a la vista, y han incrementado sus colocaciones en depósitos a plazo fijo. Este movimiento se debe al diferencial de tasas que ha comenzado a favorecer a los plazos fijos frente a otras alternativas más líquidas, lo que indica un cambio en la percepción del riesgo y la rentabilidad entre los inversores.
Además, el crédito en pesos al sector privado también ha mostrado signos de recuperación, con un crecimiento del 0,6% real en abril, tras dos meses de caídas. Los créditos hipotecarios, en particular, han sido un motor importante de este crecimiento, con un aumento del 0,7% mensual en términos reales. Esto es significativo, ya que los créditos ajustados por UVA han visto un aumento interanual del 100%, lo que sugiere que los ahorristas están cada vez más dispuestos a asumir riesgos en un entorno inflacionario.
Mirando hacia el futuro, es crucial observar cómo evolucionan las tasas de interés y la inflación en los próximos meses. La reciente desaceleración en las tasas tradicionales podría continuar, lo que podría mantener el interés en los plazos fijos UVA. Además, la próxima publicación de datos de inflación y las decisiones del BCRA sobre la política monetaria serán fundamentales para entender la dirección que tomarán los mercados y cómo los ahorristas ajustarán sus estrategias de inversión en este contexto cambiante.
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