El Gobierno argentino logró renovar la totalidad de su deuda en pesos que vencía en los próximos días y, además, obtuvo otros US$350 millones para enfrentar el mayor pago de deuda que se aproxima en lo que resta del año. En la licitación realizada, la Secretaría de Finanzas adjudicó un total de $12,57 billones, habiendo recibido ofertas por $16,14 billones. Este resultado refleja un rollover del 114,36% sobre los vencimientos correspondientes a la fecha, lo que indica una sólida demanda por parte de los inversores en un contexto de relativa calma en el mercado financiero local.

Esta licitación fue la segunda y última prevista para mayo, destinada a refinanciar aproximadamente $11 billones y captar hasta US$555 millones mediante nuevas emisiones de los Bonar 2027 y 2028 (AO27/28). La adjudicación de $12,57 billones significa que el Gobierno sumará a sus ahorros en moneda local otros $1,5 billones, lo que es crucial para mantener la liquidez en un entorno económico desafiante. A principios de semana, el Tesoro había alcanzado un récord de tenencia en pesos de $29,9 billones, gracias a la transferencia de utilidades del Banco Central, aunque se estima que el saldo podría cerrar en torno a los $13 billones tras destinar $6 billones a la compra de dólares para pagos de deuda externa.

En términos de tasas, la colocación en pesos a tasa fija se realizó a un plazo de 109 días con una tasa mensual de 1,99%, equivalente a una Tasa Interna de Retorno (TIR) anual de 26,68%. Este instrumento, la Letra de Capitalización (Lecap S15S6), atrajo $5,16 billones, representando el 41,1% del total captado. La preferencia del mercado por instrumentos a tasa fija y por el bono TMG28 (Tamar), que logró captar $3,76 billones a un plazo de 825 días, indica una búsqueda de estabilidad por parte de los inversores en un entorno de alta inflación.

El interés por los instrumentos dollar linked también ha crecido, representando el 14% del total adjudicado en esta licitación, un aumento significativo en comparación con menos del 5% en licitaciones anteriores. Esto sugiere que los inversores están buscando protegerse contra la devaluación del peso argentino, lo que puede ser un indicativo de expectativas de inflación futura. En cuanto a los Bonar en dólares, la demanda se concentró en el AO27, que recibió pedidos por US$400 millones, aunque solo se adjudicó la mitad, lo que podría indicar un interés moderado en estos instrumentos a pesar de la volatilidad del mercado.

De cara al futuro, el Gobierno tiene programada una segunda vuelta para la colocación de los Bonar, donde se espera que no tenga dificultades para completar el cupo de US$2000 millones previsto para el AO27. La próxima licitación será un evento clave a monitorear, ya que el éxito en la colocación de estos bonos será fundamental para la gestión de la deuda en un contexto donde la confianza de los inversores es crucial. Además, la evolución de la tasa de cambio y las decisiones del Banco Central en cuanto a la política monetaria serán factores determinantes para la estabilidad del mercado en las próximas semanas.