Rexona, la marca de desodorantes de Unilever, ha decidido destinar más del 50% de su presupuesto de marketing de este año a la Copa del Mundo. Esta decisión estratégica busca aprovechar la conexión emocional que el evento genera entre los consumidores, especialmente en un país como Brasil, donde el fútbol es parte integral de la cultura. Lucas Moutinho, gerente de marketing de Rexona, ha destacado que este evento no solo representa una oportunidad de visibilidad, sino también un momento crucial en su carrera profesional, ya que coordina un equipo de 20 personas y una amplia estrategia de marketing que incluye a figuras como Vinicius Junior y Ronaldo Fenómeno, así como a unos 4,000 influenciadores digitales.

El enfoque de Rexona en la Copa del Mundo se basa en una estrategia de largo plazo que busca no solo aumentar las ventas, sino también fortalecer su participación en el mercado. Aunque Moutinho no reveló cifras específicas sobre las metas de ventas o participación de mercado, enfatizó que el éxito se medirá en función de la conexión emocional que la marca logre establecer con los consumidores. Este tipo de inversión en eventos deportivos no es nuevo para Rexona, que ha estado presente en otras competiciones como la Copa América y la Libertadores, pero la magnitud del Mundial transforma la apuesta en algo significativamente mayor.

La estrategia de marketing de Rexona incluye la creación de una conexión intergeneracional al contar con embajadores como Vinicius Junior, que representa a la nueva generación de futbolistas, y Ronaldo, un ícono del pasado. Esta combinación busca atraer tanto a los jóvenes como a los adultos que vivieron la época dorada del fútbol brasileño. Además, la marca ha lanzado iniciativas como empaques coleccionables y promociones que incluyen experiencias exclusivas, como un evento en Nueva York con la presencia de Ronaldo durante la final del torneo.

Para los inversores y analistas, el enfoque de Rexona en la Copa del Mundo podría ser un indicador de la salud del consumo en Brasil. Un aumento en la participación de mercado y en las ventas durante este evento podría reflejar una recuperación en el gasto de los consumidores, lo que a su vez podría influir en las proyecciones económicas del país. Además, el éxito de esta campaña podría establecer un precedente para futuras inversiones en marketing deportivo, especialmente con la próxima Copa del Mundo femenina que se celebrará en 2027, donde Brasil será el país anfitrión.

A medida que se acerca el inicio del torneo, será crucial observar cómo se desarrollan las campañas de marketing y qué impacto tienen en las ventas de Rexona. Los próximos meses serán determinantes para evaluar el retorno de inversión de esta estrategia, así como la respuesta del consumidor a las iniciativas de la marca. Con el Mundial en el horizonte, Rexona se posiciona para no solo aumentar su visibilidad, sino también para establecer una conexión duradera con su público objetivo, lo que podría tener implicaciones significativas para su desempeño en el mercado brasileño y en la región en general.