- El BCRA ha acumulado más de u$s10.000 millones en compras de divisas en 2026, el segundo mayor registro histórico.
- La demanda de divisas de la industria ha caído a 2.000 millones de dólares, la mitad del promedio de 4.000 millones entre 2012 y 2023.
- La actividad industrial se contrajo un 11,5% en la primera mitad de 2026 respecto al mismo período del año anterior.
- El sector textil ha registrado una caída del 22%, siendo el más afectado por la recesión económica.
- El sector energético y minero ha alcanzado un superávit de 8.200 millones de dólares entre enero y abril de 2026.
- Analistas no prevén una recuperación en el corto plazo, anticipando un estancamiento prolongado en la industria.
En lo que va del año, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha logrado comprar más de 10.000 millones de dólares, alcanzando su segundo mayor registro histórico. Este notable incremento en las reservas se ha visto impulsado por una drástica reducción en la demanda de divisas por parte de la industria, que ha caído a la mitad, pasando de un promedio de 4.000 millones de dólares entre 2012 y 2023 a solo 2.000 millones en 2026. Este fenómeno ha sido descrito como un 'socio silencioso' del BCRA, que ha podido fortalecer su balance cambiario a través de la contracción de la actividad fabril.
La actividad industrial en Argentina ha experimentado una contracción del 11,5% en comparación con la primera mitad de 2023, lo que ha llevado a una heterogeneidad en el desempeño de diferentes sectores. Por ejemplo, el sector textil ha sido el más afectado, con una caída del 22%, seguido por maquinaria y equipo, la industria automotriz, y el rubro de caucho y plástico. Este contexto ha generado que la amplitud de las caídas entre los diferentes rubros se haya duplicado en comparación con el promedio de 2023, lo que refleja una crisis más profunda en la industria.
A pesar de que el BCRA ha conseguido reducir a la mitad el déficit comercial de dólares de la industria en 2026, esta mejora no se debe a un aumento en las exportaciones, sino a la recesión interna que ha limitado las importaciones. La disminución en la compra de bienes terminados en el exterior ha permitido 'ahorrar' dólares, lo que ha contribuido a robustecer la posición del BCRA, aunque a costa de una contracción significativa en la economía real. En contraste, el sector energético y minero ha mostrado un superávit de 8.200 millones de dólares entre enero y abril de 2026, lo que representa casi el 85% de lo que aportó el sector agropecuario.
Desde el análisis de Estudios Económicos de Banco Provincia, se concluye que la menor demanda de la industria ha sido un factor crucial en la recuperación de la posición del BCRA. Este ahorro de 2.000 millones de dólares en comparación con el promedio de 2020-2023 ha explicado casi la mitad del avance en las reservas. Sin embargo, la industria manufacturera ha vuelto a la senda negativa, registrando una caída del 2,8% interanual en abril, acumulando así su noveno retroceso en los últimos diez meses. Este estancamiento se ve reflejado en que 10 de los 16 sectores industriales han registrado caídas significativas, con contracciones de hasta el 35% en textiles.
De cara al futuro, las perspectivas no son alentadoras. Analistas de LCG no prevén una recuperación en el corto plazo, anticipando que la dinámica de estancamiento podría continuar. La demanda sigue limitada por la pérdida de poder adquisitivo y la presión competitiva derivada de la apertura comercial y el atraso cambiario. Los sectores que han mostrado mayor resiliencia en 2025 podrían tener ventajas, pero las ramas más rezagadas seguirán enfrentando ajustes prolongados. Es fundamental monitorear el rumbo de la política comercial y los avances en acuerdos de inversión, ya que podrían abrir oportunidades para algunas cadenas, aunque también podrían mantener la presión competitiva en los segmentos más expuestos.
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