El Banco Central de la República Argentina (BCRA) realizó una compra de 50 millones de dólares en el mercado oficial el pasado viernes 12 de junio, lo que elevó el saldo comprador del mes a 873 millones de dólares. Sin embargo, a pesar de esta intervención, las reservas internacionales brutas del país cerraron la semana con una caída de 196 millones de dólares, finalizando en 47.419 millones de dólares. Este descenso es significativo, ya que representa la mayor caída semanal desde finales de abril, lo que pone de manifiesto la fragilidad de la situación de reservas en el país.

La reciente compra de dólares por parte del BCRA se produce en un contexto donde las reservas han estado bajo presión. A lo largo de 2026, las compras netas acumuladas alcanzan los 10.542 millones de dólares, superando el objetivo anual de 10.000 millones de dólares. No obstante, la caída de las reservas brutas indica que el BCRA ha moderado su participación en el mercado cambiario, buscando evitar una mayor presión sobre el tipo de cambio oficial. Este cambio de estrategia podría estar relacionado con la necesidad de ajustar la política monetaria a medida que se acerca el segundo semestre del año.

El impacto del oro en las reservas también es notable, ya que a pesar de que su precio se recuperó en un 2,8%, contribuyendo con aproximadamente 250 millones de dólares al valor contable de las tenencias del Central, no fue suficiente para contrarrestar la caída general de las reservas. Esto subraya que el stock bruto de reservas no solo depende de las compras de divisas, sino también de otros factores como pagos de deuda y variaciones en activos denominados en moneda extranjera. La situación se complica aún más con la caída del dólar mayorista, que anotó su primera baja semanal desde mayo, cerrando en 1.428 pesos, lo que representa una disminución de 12 pesos en la semana.

Para los inversores, la moderación en las compras del BCRA podría tener implicancias significativas. La brecha entre el dólar blue y el mayorista se mantiene en torno al 2,24%, un nivel relativamente bajo en comparación con los estándares históricos. Esto sugiere que, aunque el mercado informal sigue mostrando cierta presión, la estabilidad del tipo de cambio oficial podría estar en juego si el BCRA no logra mantener un ritmo comprador adecuado. Además, la evolución de las tasas de interés, con una TAMAR que ha bajado a 21,50% y una BADLAR que ha subido a 20,19%, también influye en el atractivo del carry trade y en la demanda de cobertura cambiaria.

De cara al futuro, los operadores estarán atentos a la liquidación del agro y a la demanda privada de divisas, especialmente con la llegada del Mundial, que podría aumentar la presión sobre la demanda de dólares. La capacidad del BCRA para sostener la acumulación de reservas será crucial, especialmente cuando el flujo estacional del agro disminuya. La próxima semana será clave para observar cómo se comporta el mercado cambiario y si el BCRA ajustará su estrategia de intervención en función de la evolución de las reservas y la dinámica de la oferta y demanda de divisas en el país.