La bolsa brasileña ha mostrado un cambio notable en la preferencia de los gestores de fondos, quienes están optando por sectores más resilientes y previsibles en medio de un entorno económico incierto. Según una investigación de Empiricus, la percepción sobre la bolsa sigue siendo positiva, a pesar de la salida de capitales extranjeros y el aumento de las tasas de interés. En junio, el sector financiero se consolidó como el favorito, alcanzando un 48% de las respuestas de los gestores, un incremento significativo respecto al 41% del mes anterior.

El estudio revela que las utilidades públicas y el sector financiero son los más valorados por las gestoras, lo que se traduce en una mayor asignación de capital hacia estas áreas. Las utilidades públicas pasaron del 23% al 29% en las carteras analizadas, lo que indica una tendencia clara hacia inversiones en empresas con resultados más predecibles. Esta búsqueda de estabilidad es crucial en un contexto donde las incertidumbres globales y locales continúan afectando la confianza de los inversores.

Además de los sectores mencionados, los gestores también están mostrando interés en áreas como alquiler de vehículos, logística, infraestructura, petróleo y gas, así como en el sector salud y ciertos segmentos del inmobiliario. Sin embargo, el sector de alimentos y bebidas se mantiene entre los menos favorecidos, lo que podría reflejar una percepción de menor crecimiento o estabilidad en comparación con otros sectores.

Un aspecto relevante es que la exposición a la bolsa brasileña está en aumento, evidenciado por la reducción del efectivo promedio en las carteras, que cayó del 9,7% al 7,5%, acercándose a la media histórica del 7,1%. Esto sugiere que los gestores están dispuestos a asumir más riesgos en busca de mayores rendimientos, con una tasa interna de retorno (TIR) real promedio de 17,4%, superior a la media histórica de 13,8%. Este indicador es clave para entender las expectativas de valorización de los activos en los que están invirtiendo.

El perfil de las empresas en las que los gestores están invirtiendo no ha cambiado drásticamente, con una alavancaje promedio de 1,5 veces la deuda neta sobre Ebitda, lo que se alinea con la media histórica observada. Esto sugiere que, aunque hay un aumento en la disposición a invertir, los gestores siguen siendo cautelosos respecto al nivel de endeudamiento de las empresas en sus carteras. La investigación se realizó entre el 2 y el 9 de junio, lo que proporciona un marco temporal relevante para las decisiones actuales de inversión.

De cara al futuro, los inversores deben estar atentos a la evolución de las tasas de interés y a los cambios en el entorno económico global, que podrían influir en la confianza del mercado. La tendencia hacia sectores más seguros podría continuar, especialmente si las incertidumbres persisten. Asimismo, se debe monitorear la evolución de la alavancaje y la rentabilidad de las empresas en las que se está invirtiendo, ya que estos factores serán determinantes para el desempeño de las carteras en los próximos meses.