Los futuros del petróleo crudo WTI para julio experimentaron una caída significativa, cerrando en $85.93, lo que representa una disminución de $4.32 o 4.79% respecto al cierre de la semana pasada. Esta baja se produjo en un contexto donde los operadores del mercado comenzaron a deshacerse de la prima geopolítica que había estado influyendo en los precios debido a las tensiones entre Estados Unidos e Irán. Durante la semana, el contrato fluctuó entre un máximo de $95.47 y un mínimo de $85.13, reflejando la volatilidad que caracteriza a este mercado.

El cambio en la percepción del mercado se debió principalmente a las declaraciones del presidente Donald Trump, quien anunció la cancelación de ataques militares planeados contra Irán. Esta decisión fue interpretada como una señal de que la administración estadounidense está dispuesta a explorar opciones diplomáticas antes de considerar acciones militares más agresivas. Antes de este anuncio, los operadores habían ajustado sus posiciones anticipando un posible aumento en los riesgos para la infraestructura energética y el tráfico de buques en la región, lo que había mantenido los precios del crudo en niveles elevados.

A pesar de la disminución reciente en los precios, la situación en el estrecho de Ormuz sigue siendo un punto crítico. Irán ha advertido a los buques sobre el uso de esta vía marítima, lo que genera inquietudes sobre posibles interrupciones en uno de los corredores de transporte de petróleo más importantes del mundo. Sin embargo, el tráfico comercial ha continuado, lo que ha ayudado a mitigar los temores inmediatos de una crisis en el suministro. Esta combinación de riesgos persistentes y flujos de petróleo sin interrupciones ha creado un ambiente de incertidumbre en el mercado.

En términos de datos fundamentales, la Administración de Información Energética (EIA) reportó una caída de aproximadamente 7.2 millones de barriles en las reservas de crudo de EE.UU. para la semana que finalizó el 5 de junio. Aunque esta reducción sugiere que las condiciones de suministro interno son relativamente ajustadas, no fue suficiente para contrarrestar el impacto de las noticias geopolíticas. Los operadores parecen estar más enfocados en las tensiones internacionales que en los datos de oferta interna, lo que subraya la naturaleza volátil del mercado en este momento.

De cara al futuro, la dirección de los futuros del petróleo crudo dependerá en gran medida de la evolución de las negociaciones diplomáticas entre Estados Unidos e Irán. Si las tensiones continúan disminuyendo y se logran avances en las negociaciones, es probable que los operadores sigan eliminando la prima geopolítica de los precios del crudo, lo que podría ejercer presión a la baja sobre los precios. Sin embargo, cualquier nueva amenaza a los suministros de petróleo en el Medio Oriente o al tráfico de buques en el estrecho de Ormuz podría revertir rápidamente esta tendencia y llevar a un aumento en los precios del crudo. Los niveles clave a observar incluyen $87.91 como soporte y $97.00 como un posible punto de aceleración al alza.