S&P Global Ratings ha elevado la calificación soberana de Argentina de CCC+ a B-, un cambio significativo que podría impactar en la percepción del riesgo país y en el acceso a financiamiento internacional. Esta decisión, anunciada el miércoles, se produce en un contexto donde el riesgo país cerró en 503 puntos básicos, tras un aumento de 13 unidades en la jornada. La mejora en la calificación refleja una reducción de las vulnerabilidades macroeconómicas y una mayor capacidad del Gobierno para cumplir con sus compromisos de deuda en los próximos años.

La agencia de calificación ha destacado que la mejora se debe a una combinación de factores, incluyendo superávits fiscales, una inflación en descenso y una recuperación gradual de las reservas internacionales. En particular, se ha señalado que el Gobierno ha logrado acceder a financiamiento tanto en los mercados de capitales como a través de organismos multilaterales, lo que le permite afrontar las importantes necesidades de servicio de deuda que se presentan en 2026 y 2027. Este contexto es crucial, ya que Argentina enfrenta vencimientos significativos en moneda extranjera durante ese período.