La curva de tasas de Depósito Interfinanceiro (DI) en Brasil mostró un leve alivio tras seis días consecutivos de aumentos, cerrando con caídas en las tasas a corto, mediano y largo plazo. La tasa DI para enero de 2027 se ajustó a 14,480%, una disminución de 4 puntos base respecto al cierre anterior. Por su parte, la tasa para enero de 2029 terminó en 14,920%, con un descenso de casi 3 puntos base, mientras que la tasa para enero de 2036 cerró a 14,625%, cayendo alrededor de 8 puntos base. Este movimiento se produce en un contexto donde los precios del petróleo han mostrado un leve alivio y el dólar se ha debilitado, a pesar de que el conflicto en el Oriente Medio sigue presente en la agenda económica.

El mercado de bonos del Tesoro estadounidense también experimentó caídas, con el rendimiento del Treasury a dos años cerrando en 4,120%, frente al 4,158% anterior. Por otro lado, el rendimiento del Treasury a diez años, que sirve como referencia para préstamos hipotecarios y de consumo, bajó a 4,520% desde 4,550%. Estas caídas en los rendimientos reflejan una deterioración en las expectativas de inflación y política monetaria, lo que ha llevado a los analistas a ajustar sus proyecciones sobre la Selic en Brasil.

Desde finales del mes pasado, los grandes actores del mercado han comenzado a revisar sus proyecciones macroeconómicas a raíz de un Producto Interno Bruto (PIB) que ha mostrado resultados más robustos de lo esperado. Además, el impacto del conflicto en el Oriente Medio sobre los precios de la energía y su posible efecto en la inflación han sido factores clave en estas revisiones. Como resultado, se anticipa un ciclo de reducción de tasas más corto, lo que podría llevar a una Selic más alta hacia finales de 2026.

En este contexto, el BTG Pactual ha señalado en un informe que espera que el Comité de Política Monetaria (Copom) del Banco Central de Brasil reduzca la tasa en 25 puntos base en su próxima reunión, llevándola de 14,50% a 14,25% anual. Sin embargo, la curva de tasas ha estado indicando desde la semana pasada una posibilidad de mantener la tasa, con un 62,50% de probabilidades de que no haya cambios en la próxima decisión, mientras que la probabilidad de un recorte de 25 puntos base se sitúa en un 35%. En la tarde de hoy, el contrato de DI para enero de 2027 llegó a considerar una posible alza de 25 puntos base en agosto, aunque de manera marginal.

En Estados Unidos, la expectativa de un aumento de tasas por parte del Federal Reserve (Fed) se ha consolidado, especialmente después de la publicación de datos laborales que superaron las expectativas. La herramienta FedWatch del CME Group indica un 50,5% de probabilidad de que el Fed retome el ajuste monetario en octubre, con la tasa de referencia actualmente en el rango de 3,50% a 3,75%. Esta situación podría influir en el mercado brasileño, ya que un aumento en las tasas de interés en EE.UU. podría generar un flujo de capital hacia el norte, afectando la estabilidad del real brasileño y las decisiones del Banco Central de Brasil.

Los inversores deben estar atentos a la próxima reunión del Copom, programada para la próxima semana, donde se tomarán decisiones cruciales sobre la dirección de la política monetaria en Brasil. Además, los datos de inflación y el comportamiento de los precios de la energía seguirán siendo factores determinantes en las decisiones futuras. La evolución de la situación en el Oriente Medio también podría tener repercusiones en los mercados, especialmente en lo que respecta a los precios de las materias primas y la inflación en la región.