Los últimos datos del Banco Central de Argentina revelan una alarmante morosidad en el financiamiento de electrodomésticos, que ha escalado del 14,8% al 48,2% en solo un año. Este incremento, que se ha acelerado con el tiempo, refleja el impacto del encarecimiento de las tasas de interés, que comenzó a ser significativo a mediados de 2025 y aún no ha mostrado signos de mejora. Las cadenas comerciales que ofrecen financiamiento a sus clientes, como Frávega y Cetrogar, están experimentando niveles de impago que superan los del sistema bancario tradicional, lo que plantea serias preocupaciones para el sector retail.

El costo financiero total (CFT) de las financiaciones ofrecidas por estas cadenas oscila entre un asombroso 243,6% y un 305,7% anual. En algunos casos, los préstamos personales alcanzan tasas de hasta el 1.082% anual, lo que resulta en condiciones de pago prácticamente imposibles para muchos consumidores. Este escenario se agrava por la inflación persistente, que supera el 2% mensual, y la continua pérdida del poder adquisitivo de las familias argentinas, lo que ha llevado a un freno en el consumo masivo y a un aumento exponencial de la morosidad.

La situación es crítica, ya que el sector de electrodomésticos, que incluye aproximadamente 585 empresas, financia a más de 12 millones de personas. Mientras que la morosidad en los bancos se sitúa en un 12%, el incumplimiento en las cadenas de venta de artículos para el hogar ha alcanzado un 48,2%. Este fenómeno no solo refleja la crisis del consumo, sino que también pone de manifiesto un cambio en el perfil de riesgo de los deudores, donde aquellos que solo tienen deudas con entidades no financieras presentan una irregularidad del 36,1%, en comparación con el 23,7% de quienes comparten deudas con el sistema bancario.

Las implicancias para el sector retail son profundas. Con un mercado donde casi 7 de cada 10 clientes ya no pueden cumplir con sus cuotas, las cadenas de electrodomésticos enfrentan un desafío existencial: cómo continuar vendiendo en un entorno donde el crédito se ha vuelto escaso y costoso. A pesar de que las entidades no financieras han logrado evitar un colapso sistémico hasta ahora, el impacto sobre el consumo masivo es innegable, y la situación podría empeorar si no se implementan medidas efectivas para aliviar la carga financiera de los consumidores.

De cara al futuro, es crucial monitorear la evolución de las tasas de interés y las políticas del Banco Central, así como la respuesta del gobierno ante esta crisis de morosidad. La tendencia actual sugiere que, si no se toman medidas inmediatas, el sector retail podría enfrentar una recesión prolongada, afectando no solo a las cadenas de electrodomésticos, sino a toda la economía argentina en su conjunto. Las decisiones que se tomen en los próximos meses serán determinantes para la recuperación del consumo y la estabilidad del sector financiero en el país.