El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha adquirido un total de u$s508 millones en lo que va de junio, tras una compra reciente de u$s71 millones. Sin embargo, las reservas internacionales brutas han disminuido en u$s70 millones, alcanzando un total de u$s47.798 millones. Esta caída, que se ha producido por cuarta rueda consecutiva, ha sido influenciada en parte por la caída en el valor del oro, que se redujo un 0,35% y restó aproximadamente u$s30 millones al valor contable de las tenencias del Central.

A pesar de que el BCRA ha superado el objetivo de acumulación de reservas para el año, que estaba fijado en u$s10.000 millones, el mercado continúa observando con atención cómo se traduce esta acumulación en una mejora sostenida de las reservas brutas y netas. Las compras netas acumuladas en 2026 ascienden a u$s10.264 millones, lo que indica que la autoridad monetaria sigue en una posición compradora, aunque a un ritmo más moderado que en mayo. Este cambio en la dinámica de compras podría ser un indicativo de una mayor demanda privada o una menor oferta de divisas.

En el ámbito cambiario, el dólar mayorista ha subido u$s6,5, cerrando en $1.446,5, lo que representa un incremento del 0,45%. Este es el nivel más alto que ha alcanzado el tipo de cambio oficial desde principios de febrero. A pesar de esta subida, el dólar se mantiene por debajo del límite superior del esquema de bandas cambiarias, que se encuentra en $1.773,23, lo que deja margen para que el BCRA continúe comprando divisas sin necesidad de activar intervenciones defensivas.

El aumento en el dólar oficial y la desaceleración en el ritmo de compras del BCRA han llevado a una mayor atención sobre la acumulación efectiva de reservas. Aunque el BCRA ha logrado un saldo positivo en sus compras, la caída de las reservas pone de manifiesto que el stock bruto no depende únicamente de las compras del Central, sino también de otros factores como pagos de deuda y variaciones en la cotización de activos. La liquidación de cereales y oleaginosas ha mostrado un incremento, alcanzando u$s801 millones en la última semana, lo que podría ser un factor positivo en el flujo de divisas.

A futuro, el mercado estará atento a la evolución del tipo de cambio y a las proyecciones de inflación. Según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), se estima que la inflación se ubicará en 2,1% para junio y 2% para julio. Además, se proyecta un dólar mayorista de $1.422 para junio y $1.447 para julio. Estas proyecciones sugieren que el mercado espera una corrección más marcada en el segundo semestre, especialmente cuando se empiece a perder intensidad el flujo estacional de la cosecha gruesa. La capacidad del BCRA para transformar las compras brutas en una mejora efectiva de reservas será crucial en los próximos meses, en un contexto donde la demanda privada de cobertura podría aumentar.