- La temperatura mínima en Buenos Aires será de 12°C, alcanzando un máximo de 15°C durante el día.
- La humedad en la ciudad se espera que llegue al 92%, generando sensaciones de pesadez y visibilidad reducida.
- Se emitió una alerta amarilla por tormentas en provincias como San Luis, Córdoba y Santa Fe, con lluvias acumuladas de 30 a 50 mm.
- Las lluvias y tormentas podrían afectar la producción agrícola y la logística de transporte en el interior del país.
- A partir del lunes, se anticipa una disminución de la nubosidad y un leve aumento en las temperaturas máximas.
- El ingreso de aire fresco desde el sur podría provocar un descenso en las temperaturas mínimas hacia mediados de semana.
Este domingo 7 de junio de 2026, la Ciudad de Buenos Aires y el Área Metropolitana (AMBA) se enfrentarán a un clima inestable, caracterizado por lloviznas intermitentes y un notable aumento de la humedad. Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se prevé un ambiente otoñal con temperaturas que oscilarán entre los 12°C y 15°C, lo que limitará la variación térmica a lo largo del día. La humedad alcanzará niveles cercanos al 92%, lo que generará una sensación de pesadez en el ambiente y visibilidad reducida en los accesos urbanos.
A medida que avance el día, se espera que las probabilidades de lluvias aumenten, con un rango estimado entre el 10% y el 40%. Los vientos del sudeste, a una velocidad promedio de 21 km/h, contribuirán a mantener la alta humedad, especialmente en las zonas costeras. Esta situación climática no solo afectará la rutina diaria de los habitantes de la ciudad, sino que también podría tener repercusiones en las actividades económicas, especialmente en el sector agrícola, que ya enfrenta desafíos por condiciones climáticas adversas.
En el interior del país, el SMN ha emitido una alerta amarilla por tormentas y lluvias persistentes que impactarán en provincias como San Luis, Córdoba, Santa Fe, Chaco, Corrientes y Entre Ríos. En estas áreas, se prevén precipitaciones acumuladas de entre 30 y 50 milímetros, acompañadas de actividad eléctrica y ráfagas intensas. Este tipo de fenómenos meteorológicos puede afectar la producción agrícola y la logística de transporte, lo que a su vez podría influir en los precios de los commodities en el mercado local e internacional.
La inestabilidad climática también se extenderá a la región noreste de La Pampa y el noroeste de Buenos Aires, donde se anticipan lluvias moderadas. Sin embargo, el resto de las provincias argentinas experimentarán condiciones más estables, lo que podría ofrecer un alivio temporal a los sectores que dependen de un clima más predecible. En este contexto, los productores agrícolas deben estar atentos a las fluctuaciones en la oferta y demanda de sus productos, especialmente en un mercado que ya muestra signos de presión por factores externos.
De cara a la semana, las proyecciones indican que la inestabilidad comenzará a ceder a partir del lunes, con una leve rotación de los vientos y una disminución de la nubosidad. Para el martes y miércoles, se espera el ingreso de una masa de aire más seca, lo que podría resultar en cielos parcialmente nublados a despejados. Sin embargo, el ingreso de aire fresco desde el sur podría provocar un descenso moderado en las temperaturas mínimas, lo que requerirá que los sectores productivos se adapten rápidamente a las nuevas condiciones climáticas. Los inversores deben monitorear estos cambios, ya que podrían influir en la producción agrícola y, por ende, en los precios de los commodities en el mercado local e internacional.
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