El índice Ibovespa (IBOV) de la bolsa brasileña ha experimentado una caída del 2,74% en los últimos cuatro días de operaciones, completando así su octava semana consecutiva de pérdidas. Esta es la mayor racha negativa desde la implementación del Plan Real en 1994. En total, el índice ha acumulado una disminución del 14,34% en este período, lo que ha generado preocupación entre los inversores sobre la salud del mercado brasileño.

La principal causa de este desempeño negativo es la salida de capitales extranjeros, que ha revertido el flujo positivo observado a principios de año, cuando el índice alcanzó un récord histórico de 198 mil puntos el 14 de abril. En mayo, los inversores extranjeros retiraron R$ 14,91 mil millones, la mayor salida neta desde marzo de 2020, coincidiendo con el inicio de la pandemia de Covid-19. Este cambio en la tendencia se ha visto impulsado por un renovado interés en el sector tecnológico, especialmente en acciones de Estados Unidos y de mercados emergentes asiáticos como Taiwán y Corea del Sur.

Los analistas de XP han destacado que el ETF de Brasil (EWZ) se ha desacoplado del ETF de Mercados Emergentes (EEM), ya que los flujos de inversión se han dirigido hacia Asia emergente. Mientras que el Ibovespa ha caído, el índice KOSPI de Corea del Sur ha subido un 26% y Taiwán ha avanzado un 16%, impulsados por la demanda de semiconductores y la escasez de memoria. Además, la presión de las tasas de interés en Brasil ha contribuido a la caída de la renta variable, ya que las expectativas de inflación han llevado al mercado a anticipar una tasa terminal de Selic más alta.

En la jornada del viernes 5 de junio, el mercado comenzó a anticipar que la Selic se mantendrá en 14,50% en la próxima reunión del Comité de Política Monetaria (Copom) del Banco Central. La curva de tasas de interés a futuro indicaba un 68% de probabilidad de que la Selic permanezca estable en la reunión del 17 de junio. Esta situación se ha visto agravada por datos más sólidos de empleo en Estados Unidos, que refuerzan la expectativa de un aumento en las tasas de interés en el país del norte durante el segundo semestre del año.

Por otro lado, la incertidumbre política también ha comenzado a influir en el mercado, con el denominado 'trade electoral' ya en marcha. Recientemente, se reveló un audio que involucra al senador Flávio Bolsonaro, lo que ha puesto en duda su candidatura presidencial. Además, la Casa Blanca ha anunciado la intención de imponer aranceles del 25% a Brasil, lo que podría afectar aún más la percepción de riesgo en el país. A pesar de la fuerte desvalorización reciente, el Ibovespa todavía muestra una ganancia del 4,90% en lo que va del año, aunque las compañías que lo componen han perdido R$ 778 mil millones en valor de mercado desde sus máximos históricos.

Los inversores deben estar atentos a la evolución de las tasas de interés y a la situación política en Brasil, especialmente con las elecciones programadas para octubre. La próxima reunión del Copom el 17 de junio será un evento clave a monitorear, así como el impacto de las tensiones comerciales con Estados Unidos. La volatilidad en el mercado podría persistir a medida que se acerquen las elecciones, lo que podría influir en las decisiones de inversión en el corto plazo.