La agencia de calificaciones Moody's ha emitido una alerta sobre el aumento de la morosidad en las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR), un mecanismo clave de financiamiento para las pequeñas y medianas empresas (pymes) en Argentina. Según el informe, la morosidad se incrementó hasta un 4,6% del riesgo vivo en abril de 2026, marcando un aumento significativo desde el 2,8% registrado a finales de 2025. Este incremento se atribuye a un entorno de altas tasas de interés y a una recuperación económica desigual que afecta a sectores críticos como el comercio, la industria y la construcción.

El análisis de Moody's destaca que el deterioro en la morosidad es reciente y refleja las presiones de liquidez que enfrentan las MiPyMEs. En particular, la mora menor a 90 días ha pasado a representar el 37% de la cartera irregular, un aumento considerable desde el 29% del año anterior. Esto indica que las dificultades financieras están aumentando rápidamente, lo que podría tener repercusiones en la capacidad de las pymes para acceder a financiamiento y, por ende, en su operatividad y crecimiento.

El informe también señala que el aumento de cheques rechazados por falta de fondos ha alcanzado un pico del 1,7% en noviembre de 2025, el nivel más alto desde 2020. Este dato es indicativo de la creciente tensión en el sistema de pagos minorista, lo que sugiere que las dificultades de las pymes no son un fenómeno aislado, sino que reflejan una tendencia más amplia en el sistema financiero argentino. Moody's subraya que la morosidad en las SGR está alineada con lo que se observa en el sistema financiero en general, lo que confirma que las presiones son sistémicas.

Entre los factores que contribuyen a este aumento en la morosidad, Moody's identifica tres principales: el entorno de tasas reales positivas que encarece el costo del financiamiento, el menor efecto de la inflación sobre las obligaciones en pesos y la recuperación económica heterogénea que afecta de manera desigual a distintos sectores. En este contexto, el comercio, la industria y el agropecuario concentran el 81% del riesgo vivo, lo que pone de relieve la vulnerabilidad de estos sectores ante las condiciones económicas actuales.

A pesar de este panorama adverso, Moody's también destaca que el sistema de SGR cuenta con fortalezas estructurales que le permiten gestionar el deterioro actual con mayor solidez que en períodos anteriores de estrés. La agencia espera que la morosidad exhiba cierta presión adicional en el corto plazo, pero que eventualmente converja hacia niveles históricos cercanos al 4%. Esto se debe a que dos tercios del riesgo vivo se concentran en el canal bancario, que tiene plazos de amortización más extendidos, y a la posibilidad de refinanciaciones a tasas de interés más bajas. Además, se anticipa que sectores con mejores perspectivas, como la energía, la minería y la economía del conocimiento, generarán una demanda creciente que podría beneficiar a las SGR en el futuro.

Los inversores deben estar atentos a cómo estas dinámicas impactan en el financiamiento de las pymes y en la salud general del sistema financiero argentino. La presión sobre la morosidad podría afectar la disponibilidad de crédito y, en consecuencia, el crecimiento económico. A medida que se avanza hacia el segundo semestre de 2026, será crucial observar las políticas monetarias y fiscales que se implementen, así como la evolución de los sectores más afectados por la crisis de liquidez y la recuperación económica.