- Los CFOs de Sidersa y Pampa Energía afirmaron que el financiamiento para proyectos bajo el RIGI está asegurado, pero es necesario diversificar las fuentes.
- Pampa Energía participa en seis proyectos con inversiones totales de 18.000 millones de dólares, destacando la importancia de obtener fondos para su ejecución.
- Sidersa está desarrollando una nueva planta siderúrgica con una inversión de 300 millones de dólares, la primera en Argentina en seis décadas.
- Las emisiones de bonos internacionales han sido clave para el financiamiento, con más de 3.000 millones de dólares emitidos en lo que va del año.
- Zuberbuhler advirtió sobre la saturación del mercado de bonos, lo que limita la diversificación de inversores en Argentina.
- La participación del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES en proyectos de infraestructura podría ofrecer tasas competitivas y nuevas fuentes de financiamiento.
Durante el 43° Congreso Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), los CFOs de Sidersa y Pampa Energía, Marcelo Iribarne y Adolfo Zuberbuhler, respectivamente, afirmaron que los recursos para los proyectos bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) están disponibles. Sin embargo, ambos ejecutivos subrayaron la necesidad de diversificar las fuentes de financiamiento para asegurar el crecimiento de estas iniciativas. Zuberbuhler destacó que el principal desafío no es la rentabilidad de los proyectos, sino la obtención de fondos para llevarlos a cabo, con inversiones totales que alcanzan los 18.000 millones de dólares en seis proyectos presentados por Pampa Energía.
El RIGI ha sido diseñado para fomentar inversiones en infraestructura y energía en Argentina, y su éxito depende en gran medida de la capacidad de las empresas para acceder a financiamiento. En este sentido, Zuberbuhler mencionó que las emisiones de bonos internacionales han sido una fuente clave de financiamiento, con más de 3.000 millones de dólares emitidos en lo que va del año. Sin embargo, advirtió sobre la saturación del mercado, donde la mayoría de las emisiones provienen de empresas vinculadas a Vaca Muerta, lo que limita la diversificación de inversores.
Por su parte, Iribarne compartió la experiencia de Sidersa, que está desarrollando una nueva planta siderúrgica con una inversión de 300 millones de dólares. Este proyecto es significativo, ya que representa la primera siderúrgica construida en Argentina en seis décadas. La compañía ha logrado avanzar en la ejecución del proyecto, que ya alcanza un 30% de avance, y está incorporando tecnologías que mejorarán la competitividad de la industria nacional. La combinación de financiamiento propio y deuda ha sido clave para el avance del proyecto, aunque la empresa ha enfrentado desafíos en la obtención de fondos debido a su perfil familiar y la falta de tradición en el endeudamiento.
Ambos ejecutivos coincidieron en que, a pesar de las dificultades, hay una señal de confianza en la ejecución de los proyectos aprobados bajo el RIGI. Zuberbuhler afirmó que los riesgos actuales están más relacionados con posibles demoras que con cancelaciones de proyectos, lo que sugiere una perspectiva optimista sobre el financiamiento futuro. La evolución del riesgo país y la implementación de reformas económicas serán factores determinantes para atraer nuevos capitales internacionales, lo que podría abrir más oportunidades de financiamiento.
En el futuro, será crucial observar cómo las empresas logran diversificar sus fuentes de financiamiento y si el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES se involucra en proyectos de infraestructura. La participación de este fondo podría ofrecer tasas competitivas y representar una nueva fuente de financiamiento a largo plazo. Además, la combinación de nuevos instrumentos financieros con el patrimonio administrado por el FGS podría ser una estrategia efectiva para impulsar las inversiones en el país, lo que beneficiaría tanto a las empresas como a la economía argentina en general.
Comentarios (0)
Inicia sesion para participar en la conversacion.