La reciente adquisición de los activos de Raízen Argentina por parte de Mercuria Energy Group y el empresario José Luis Manzano se valora en aproximadamente u$s1.420 millones. Esta operación, que incluye la red de estaciones de servicio Shell y la refinería de Dock Sud, se enmarca en un contexto de reestructuración financiera de Raízen, que enfrenta una deuda de cerca de u$s12.800 millones en Brasil. Aunque la transacción aún está sujeta a la aprobación de organismos regulatorios, el acuerdo ya ha sido firmado y se espera que el cierre definitivo ocurra en los próximos meses.

Raízen, un gigante brasileño controlado por Cosan y Shell, ha estado buscando desinvertir activos estratégicos para reducir su apalancamiento. La filial argentina ha sido considerada un activo atractivo debido a su capacidad de generar liquidez rápidamente. La refinería de Dock Sud, por ejemplo, tiene la capacidad de abastecer una parte significativa de la demanda nacional de combustibles, lo que la convierte en un componente clave en la operación. Además, Shell ocupa actualmente el segundo lugar en participación de mercado en Argentina, lo que añade valor a la transacción.

La continuidad de la marca Shell en el país ha sido un punto de interés durante las negociaciones. Raízen opera bajo licencia de la marca, y la aprobación de la transferencia de esta licencia al nuevo grupo controlador fue finalmente otorgada por la casa matriz. Esto asegura que los consumidores seguirán encontrando estaciones Shell en Argentina, aunque bajo nueva propiedad. La operación también incluye el pago de regalías a la petrolera internacional durante varios años, lo que garantiza un flujo de ingresos adicional para Shell.

Desde el punto de vista del inversor, esta adquisición representa una oportunidad significativa para Mercuria y Manzano, quienes buscan integrar verticalmente su negocio en el sector energético. Con la compra de la refinería y la red de estaciones de servicio, el grupo podrá controlar todas las etapas del negocio, desde la producción de petróleo hasta la venta al consumidor final. Esto les permitirá capturar rentabilidad en cada eslabón de la cadena de valor, fortaleciendo su posición frente a otros competidores en el mercado.

A futuro, el cierre de esta transacción se anticipa para junio, lo que podría marcar el nacimiento de un nuevo gigante energético en Argentina. La integración de Edenor como socio estratégico en esta nueva estructura podría abrir nuevas oportunidades en la transición energética, con planes para desarrollar infraestructura relacionada con vehículos eléctricos y energías renovables. Este enfoque no solo diversifica las operaciones, sino que también posiciona al grupo para aprovechar el crecimiento del sector energético argentino, especialmente en el contexto de Vaca Muerta y las exportaciones de energía.